Campaña 2016/ 2017: las Micorrizas ayudan a la soja a resistir la sequía

Mayor eficiencia y mejoras en los rindes del cultivo son algunas de las cualidades que la asociación entre hongos y raíces permiten a la planta resistir frente al estrés por sequía y adaptarse a suelos salinos, alcalinos, ácidos o con metales pesados.

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Una característica interesante de los distintos genotipos de soja es su capacidad de adaptación a diversos tipos de ambientes, rasgo que fue evaluado por el equipo de investigadores de Fisiología del Estrés hídrico y térmico del Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales (IFRGV) del Centro de Investigaciones Agropecuarias (CIAP) del INTA, y podría ser consecuencia de la asociación entre las raíces de la planta y diferentes hongos del suelo.

Según su forma y estructura, las Micorrizas se dividen en distintos grupos. Algunos se presentan como un manto externo que se advierte a simple vista, mientras otras penetran en el interior de la raíz y forman ramificaciones que se conocen con el nombre de arbúsculos. Estos son conocidas como hongos micorrícicos arbusculares (HMA) y tienen una participación destacada en la capacidad de adaptación que desarrollan las plantas.

La empresa de Crinigan, con más de 28 años de trayectoria en la incorporación de biofertilizantes, junto a investigadores del INTA realizaron variados estudios en los cuales se comprobó el beneficio que las Micorrizas aportan a las plantas de soja para que resistan al estrés por sequía y se adapten mejor a distintos tipos de suelos.

La multiplicación de Micorrizas en el laboratorio y la incorporación a un inoculante de uso comercial es un logro de Crinigan, y representa un avance biotecnológico único en la Argentina y a nivel mundial.

“El efecto que las Micorrizas tienen en las plantas podría traducirse en el aumento de los rindes debido a que los HMA mejoran los índices de fertilidad del suelo y estimulan el crecimiento de las plantas, aumentando su capacidad de absorción de agua y nutrientes”, indicó Soraya Salloum, una de las investigadoras que participó del estudio.

Por su parte, Santiago Corti, Asesor Técnico de Crinigan, destacó que “la intensificación de la agricultura que hoy estamos viviendo además requiere de una rotación balanceada con sustentabilidad. Para ello, va ganando terreno la inoculación, tecnología de bajo costo que está alineada con los principios de la agricultura sustentable, que efectivamente preserva la productividad de los suelos”.

Elaborado a partir de cepas de Bradyrhizobium japonicum, el Inoculante para soja ofrece una alta especificidad en soja, una elevada tasa de fijación de Nitrógeno y capacidad de adaptación a las diferentes zonas del país.

 

Acerca de Crinigan

Crinigan es una empresa argentina pionera en biotecnología a nivel mundial como elaboradora de promotores de crecimiento para leguminosas y gramíneas, mediante procesos de inoculación multipartita.

 

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