El peronismo retuvo bastiones históricos del conurbano pero sufrió una fuerte caída en el interior. La derrota reavivó las tensiones dentro del espacio kirchnerista.
La victoria de La Libertad Avanza (LLA) fue contundente en la provincia de Buenos Aires: la lista encabezada por Diego Santilli se impuso en 99 de los 135 municipios, superando ampliamente a Fuerza Patria, el espacio liderado por Jorge Taiana. El mapa bonaerense quedó casi completamente teñido de violeta, en contraste con la elección de septiembre, cuando el peronismo había ganado en 36 distritos.
Además del interior, los libertarios lograron triunfos clave en La Plata, San Isidro —donde alcanzaron el 57,6% de los votos frente al 25,9%— y Tigre, bastión peronista donde se impusieron por ocho puntos.
Fuerza Patria, en tanto, retuvo su fuerza en municipios de histórica hegemonía como La Matanza (48,3% a 32,5%), Quilmes (45,7% a 37,7%), Lomas de Zamora, Almirante Brown y Esteban Echeverría.
En sus redes sociales, Santilli celebró el resultado con un mensaje eufórico: “¡Hicimos historia en la Provincia! Tremendo apoyo al proyecto del Presidente Milei. ¡Esto recién empieza!”. En conferencia de prensa, sostuvo que el voto “demuestra que la Provincia quiere el cambio” y convocó a “dar esa batalla en 2027”.
A nivel nacional, LLA casi triplicó sus bancas en el Senado, pasando de siete a veinte legisladores, lo que fortalece la posición del gobierno de Javier Milei de cara a los próximos dos años. El oficialismo quedará a cinco del tercio bloqueador y a 17 del quórum propio, lo que vuelve crucial la alianza con sectores provinciales y parte de la oposición dialoguista. En tanto, el peronismo quebró su piso histórico de 30 bancas y pasará de 34 a 28.
La derrota abrió un nuevo capítulo de disputas internas dentro del peronismo bonaerense. El intendente de Ensenada, Mario Secco, respaldó al gobernador Axel Kicillof por haber desdoblado las elecciones, y apuntó contra sectores vinculados a Cristina Fernández de Kirchner. Las declaraciones respondieron a los cuestionamientos de Mayra Mendoza, jefa comunal de Quilmes, quien había sugerido que el desdoblamiento fue un error estratégico.
“Los que hablan de que nos borramos, hay que preguntarles qué hicieron ellos”, dijo Secco en declaraciones radiales, quien también criticó que “cuando ganábamos por 40 puntos, el que ganaba era otro”.
En la misma línea, el intendente de Ezeiza, Gastón Granados, pidió que “los dirigentes nacionales entiendan que los intendentes somos los que tenemos los votos”, mientras que el de Pehuajó, Pablo Zurro, sostuvo que “tal vez tendrían que haberle hecho caso a Cristina de no desdoblar las elecciones, pero eso ya pasó; hay que mirar hacia el futuro”.
El debate sobre la estrategia electoral y el rol del conurbano volverá a ser central en la reconfiguración del peronismo de cara a 2027.




