La Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) presentó la séptima edición de su informe de seguimiento de investigaciones judiciales por femicidios, transfemicidios y otros homicidios dolosos de mujeres en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El documento analiza el período 2015-2024 y revela que el 53% de los homicidios de mujeres cometidos con violencia de género que alcanzaron una condena fueron calificados legalmente como femicidios.
Desde su creación, la UFEM —a cargo de la fiscal Mariela Labozzetta— releva de manera sistemática los crímenes contra mujeres y personas trans en la Ciudad. En total, durante la última década se registraron 192 causas que investigaron 199 homicidios de mujeres, de las cuales el 62% fueron clasificadas como femicidios por presentar indicadores claros de violencia por motivos de género.
Una década de investigaciones: sentencias, tiempos y tendencias judiciales
Según el relevamiento, el 55% de las causas analizadas llegó a una sentencia de primera instancia. De los 106 casos en esa etapa, 96 terminaron en fallos condenatorios y 10 resultaron absolutorios. Al momento del corte de seguimiento (julio de 2025), el 14% de los expedientes continuaba en investigación, mientras que el 31% había sido archivado o reservado, principalmente por fallecimiento del acusado, inimputabilidad por salud mental o falta de identificación de los responsables.
El informe destaca que en el 88% de los casos se logró identificar a los autores, una proporción que asciende al 95% cuando se trata de femicidios y desciende al 76% en otros homicidios de mujeres sin indicadores de género.
En cuanto a los tiempos judiciales, entre el hecho y la elevación a juicio transcurre en promedio 9 meses, mientras que entre el hecho y la sentencia de primera instancia el plazo medio es de 26 meses. Sin embargo, la tramitación total suele extenderse, ya que el 84% de las sentencias son apeladas, lo que lleva a procesos que pueden durar en promedio 7 años cuando llegan a instancias superiores.

Las 96 condenas dictadas incluyeron penas para 105 personas. En el 63% de los casos se impuso prisión perpetua. El 77% de las sentencias incluyó agravantes: los más frecuentes fueron el vínculo entre víctima y agresor y la mediación de violencia de género, seguidos por alevosía, uso de armas de fuego o el intento de ocultar otro delito.
En el análisis específico de femicidios, la UFEM relevó 118 causas que investigaron la muerte de 123 mujeres cis y trans. De esas causas, 71 llegaron a sentencia y 66 fueron condenatorias. Entre estas últimas, el 53% incorporó el agravante por violencia de género, mientras que otras se calificaron por el vínculo o, en menor medida, como homicidios simples.
El informe consolida una década de datos relevantes para evaluar la respuesta judicial frente a la expresión más extrema de las violencias contra las mujeres, y constituye una herramienta esencial para orientar, monitorear y mejorar las políticas públicas en materia de género.


