La firma del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), concretada este sábado en Asunción del Paraguay, marca un punto de inflexión para la geopolítica regional y el comercio internacional. Luego de 26 años de negociaciones, marchas y contramarchas, ambos bloques sellaron la creación de un área de libre comercio que integrará a unos 720 millones de personas, convirtiéndose en la más grande del mundo por volumen de consumidores y potencial productivo.
El documento fue rubricado por los cancilleres de los países del Mercosur y por las máximas autoridades europeas: la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el titular del Consejo Europeo, António Costa. La ceremonia tuvo lugar en el Teatro San José de Flores del Banco Central del Paraguay, el mismo sitio donde en 1991 se fundó el Mercosur. El presidente argentino, Javier Milei, participó como testigo de honor y anunció que el acuerdo será enviado al Congreso de la Nación para su ratificación durante las sesiones extraordinarias.
Al respecto, las Bolsas de Comercio y Cereales del país celebraron la firma del acuerdo y destacaron su relevancia para la inserción internacional de la Argentina. En un pronunciamiento conjunto, subrayaron que el entendimiento abre un marco de previsibilidad y oportunidades para el desarrollo de las cadenas productivas y agroindustriales, fortaleciendo los vínculos comerciales, económicos y productivos entre ambas regiones.
En particular, remarcaron el potencial para la agroindustria argentina a partir de una mayor apertura de mercados, mejores condiciones de acceso para productos de mayor valor agregado y una inserción más competitiva en destinos de alta exigencia.
Desde el sector también señalaron que el nuevo escenario genera perspectivas favorables para el desarrollo de inversiones productivas, el fortalecimiento de la capacidad exportadora y la consolidación de los complejos agroindustriales. Aun con una implementación gradual, el acuerdo contribuye a ordenar expectativas y a generar incentivos sostenidos para la producción y la industrialización. En este marco, se destacó además la importancia estratégica del entramado logístico y portuario del país, clave para acompañar una mayor integración de la Argentina a los flujos del comercio internacional. El respaldo al acuerdo fue expresado por la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Bolsa de Cereales de Córdoba, Bolsa de Cereales de Entre Ríos, Bolsa de Comercio de Chaco, Bolsa de Comercio de Rosario y Bolsa de Comercio de Santa Fe.
La Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur Ampliado (FARM) también estuvo presente en Asunción para la firma del acuerdo. Su presidente, Jorge Andrés Rodríguez, junto a los vicepresidentes Martín Rapetti y Daniel Prieto, mantuvieron contactos con las máximas autoridades de la Unión Europea. Si bien la entidad viene alertando sobre la posible inclusión de salvaguardas agrícolas reclamadas por productores europeos, en un comunicado previo al acto destacó la trascendencia de la firma tras 25 años de negociaciones.
Según la FARM, la eliminación de aranceles y la simplificación de las reglas comerciales impulsarán las exportaciones, la competitividad, la innovación y la modernización productiva, con impacto positivo en sectores clave como la agricultura, la ganadería y la bioenergía.
El acuerdo prevé la eliminación progresiva de aranceles para una amplia gama de productos industriales y agrícolas, con períodos de transición de hasta 10 o 15 años para sectores sensibles. Desde Europa, los líderes remarcaron que el pacto busca reforzar la seguridad económica mutua frente a la inestabilidad global y enviar una señal clara a favor de la integración y en contra del proteccionismo.
En su discurso, el presidente Javier Milei calificó la firma como el mayor logro del Mercosur desde su creación y advirtió sobre la necesidad de preservar el espíritu de lo negociado durante la etapa de implementación, evitando la incorporación de cuotas, salvaguardas u otras restricciones que puedan reducir su impacto económico. Además, ratificó la estrategia de apertura comercial de la Argentina y la intención de avanzar en nuevos acuerdos con otros socios internacionales.
Con la firma del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, se abre una nueva etapa para la economía regional y, en particular, para la agroindustria argentina, que enfrenta ahora el desafío de transformar este nuevo marco de reglas en mayor producción, inversión, empleo y valor agregado.

