El próximo 14 de noviembre, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) difundirá su nuevo informe WASDE (Estimaciones Mundiales de Oferta y Demanda Agrícola), un reporte clave que podría redefinir los precios internacionales de los principales granos.
Según Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, la combinación de factores productivos, comerciales y logísticos “hará que el mercado se mueva con fuerza, sin una dirección clara de antemano”.
Romano explicó que en el caso del maíz, “los rindes deberían bajar y las exportaciones subir, por lo que el reporte debería ser positivo para precios”. En cambio, la soja presenta un panorama más incierto: “Superada la presión de cosecha, su valor ha ido subiendo, pero eso podría estar ya descontado en el mercado. Hay estimaciones privadas tanto por encima como por debajo de las del USDA anterior, por lo que no se esperan grandes cambios”.
El especialista señaló además que China sigue siendo un factor clave para la oleaginosa. “El gigante asiático mantuvo un diferencial arancelario del 10% solo para la soja norteamericana, lo que encareció su valor. En consecuencia, se reportaron buques de Brasil vendidos a Estados Unidos e incluso cambios de destino desde otros países”, indicó.
Romano también recordó que aún no se confirmaron los volúmenes de compra de soja anunciados por el Tesoro estadounidense —12 millones de toneladas para 2025 y 25 millones para los años siguientes—, lo que agrega incertidumbre: “Aun si esto se concretara, no alcanzaría para cumplir el objetivo de exportaciones totales que el USDA trazó a inicios de septiembre”.
Respecto al trigo, el analista advirtió que “se consolida un hemisferio norte con mucha oferta”: Rusia autorizaría exportaciones por más de 20 millones de toneladas, cuando el año pasado apenas superó los 9, y Kazajistán también mostraría una producción superior.
En el plano local, Romano destacó que la cosecha de trigo argentina comienza a acelerarse con buenos rindes, aunque con bajo peso hectolítrico. En maíz, la siembra avanza con excelentes condiciones y se proyecta una producción de 58 millones de toneladas, mientras que los stocks de la campaña anterior siguen acumulándose por la lentitud de las exportaciones.
En cuanto a la soja, “la implantación comenzó con buena humedad”, apuntó Romano, y explicó que la soja vieja “sigue comercializándose gracias a precios con un plus del período de derechos de exportación cero”, lo que otorga fortaleza al nuevo ciclo. No obstante, advirtió: “La gran duda es qué pasará con los derechos de exportación, las primas y el mercado de Chicago en los próximos meses”.
Entre los puntos críticos del reporte WASDE que el mercado seguirá de cerca, destacan:
- Posibles ajustes a la baja en los rindes de maíz y soja en EE.UU.
- Revisión de la demanda externa norteamericana (con subas en maíz y trigo, y bajas en soja).
- Actualización de las importaciones chinas y su origen entre EE.UU. y Sudamérica.
- Aumento del consumo interno estadounidense, tanto en maíz como en molienda de soja.
- Diferencias con las estimaciones de la CONAB brasileña, que podrían derivar en ajustes de producción o consumo.
“La combinación de escenarios posibles hace que el mercado pueda registrar mucha volatilidad ese día”, concluyó Romano.

