Las condiciones climáticas registradas el 5 de enero de 2026 generaron valores elevados del índice de riesgo de infección de sarna y mancha marrón del peral en distintas localidades del Alto Valle, según los registros meteorológicos disponibles.
En el caso de la sarna del peral (Venturia pyrina), las variedades más susceptibles son Williams y Red Bartlett. Para la mancha marrón (Stemphylium vesicarium), las variedades D’Anjou y Abate Fetel presentan mayor susceptibilidad, mientras que Packham’s muestra un comportamiento intermedio y Williams es considerada poco susceptible.
Desde el INTA Alto Valle consideran que a nivel sanitario, se advierte que las condiciones ambientales favorables para la sarna en esta etapa del ciclo pueden generar infecciones latentes, cuyos síntomas se manifiestan durante la conservación del fruto, con impacto directo en la calidad comercial.
Las infecciones de ambas enfermedades pueden originarse tanto a partir de ascosporas presentes en las hojas del suelo como de conidios provenientes de infecciones primarias. Estudios recientes realizados en la región indican que la liberación de ascosporas puede producirse durante todo el desarrollo del fruto, lo que refuerza la necesidad de un monitoreo sanitario continuo.
Para Stemphylium vesicarium, las condiciones óptimas de infección incluyen períodos de al menos 10 horas de hoja mojada y temperaturas entre 20 y 25 °C. Los registros meteorológicos recientes en varias localidades del Alto Valle se consideran compatibles con un escenario de riesgo para la enfermedad.
Recomendaciones de manejo sanitario
En montes con antecedentes de mancha marrón, si se registraron más de siete horas de hoja mojada y no se realizaron aplicaciones preventivas antes de las condiciones predisponentes, se recomienda aplicar tratamientos lo antes posible luego de las lluvias. Estas intervenciones deben planificarse considerando los períodos de carencia de los productos disponibles y las fechas de cosecha previstas.
El seguimiento de las condiciones climáticas, el uso de herramientas de monitoreo y el manejo oportuno resultan determinantes para reducir el impacto sanitario y productivo en los montes de peral.
Importancia estratégica del Alto Valle frutícola

El alerta sanitario adquiere especial relevancia si se considera el peso estratégico del sector. Argentina es la primera exportadora de peras del Hemisferio Sur y el principal exportador mundial de peras frescas, además de ocupar el quinto lugar a nivel mundial en exportaciones de manzana.
El área productiva del Alto Valle representa unas 50.000 hectáreas implantadas con frutales, con el 85% en Río Negro y el 15% en Neuquén. El complejo frutícola reúne alrededor de 4.000 productores, 260 establecimientos de acondicionamiento y empaque, 220 frigoríficos y 11 empresas elaboradoras de jugo concentrado.
La actividad genera 50.000 puestos de trabajo directos y unos 15.000 indirectos, con un fuerte impacto en la estructura socioeconómica de ambas provincias. La producción anual alcanza 1,8 millones de toneladas de manzanas y peras, distribuidas en partes casi iguales.
En términos comerciales, el país exporta en promedio 460.000 toneladas de peras y 280.000 toneladas de manzanas por año, y las exportaciones del Alto Valle explican aproximadamente la mitad de las exportaciones de fruta fresca de la Argentina, lo que subraya la importancia de prevenir y controlar los riesgos sanitarios en la región.

