Durante dos jornadas, decanos y secretarios académicos de las universidades públicas argentinas definieron una agenda común para actualizar los planes de estudio, fortalecer la cooperación federal e incorporar la inteligencia artificial como herramienta de la educación superior.
La II Reunión Nacional de la Asociación Universitaria de Educación Agropecuaria Superior (AUDEAS) reunió en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora a las principales autoridades académicas de las carreras vinculadas al sector agropecuario. El encuentro, realizado el 13 y 14 de agosto, consolidó un espacio de trabajo donde las facultades debatieron los desafíos que enfrenta la formación de los futuros profesionales del agro.
La agenda estuvo atravesada por temas estratégicos para el sistema universitario: los procesos de acreditación ante CONEAU, la transformación de los planes de estudio, la implementación del Sistema Nacional de Créditos Universitarios, la movilidad estudiantil y el desarrollo de redes académicas entre instituciones de distintas regiones del país.
La apertura fue encabezada por el rector de la UNLZ, Diego Molea; el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez; el presidente de AUDEAS, Jorge Dutto; y el decano anfitrión, Néstor Urretabizkaya. Allí se destacó el valor de sostener espacios de construcción colectiva entre universidades en un contexto de transformación para la educación superior.
Para Urretabizkaya, la realización de la plenaria en Lomas de Zamora marcó un hito para la institución. “Es la primera vez que podemos realizar esta reunión presencial aquí y recibir a todas las delegaciones del interior y a las Facultades de Agronomía de nuestro país”, expresó, al tiempo que definió a AUDEAS como un ámbito del que surgen proyectos de investigación, intercambios docentes y nuevas iniciativas académicas donde “todos nos enriquecemos a partir de las distintas realidades que conviven en este espacio”.
Uno de los consensos más fuertes surgió alrededor de la inteligencia artificial. Lejos de plantearla únicamente como una innovación tecnológica, los decanos coincidieron en que el desafío consiste en integrarla pedagógicamente, preservando el pensamiento crítico y formando docentes capaces de acompañar ese proceso.
En esa línea, el presidente de AUDEAS, Jorge Dutto, fue contundente: “Nuestros estudiantes ya utilizan estas herramientas. El desafío es incorporarlas responsablemente en los procesos de enseñanza y aprendizaje, junto con la capacitación de nuestros docentes”, al referirse a la necesidad de construir criterios comunes para el uso de tecnologías generativas en las carreras de Ciencias Agrarias.
La cooperación con el Estado también ocupó un lugar central. Durante la primera jornada, el ministro Javier Rodríguez mantuvo una reunión de trabajo con las autoridades universitarias para analizar proyectos conjuntos de investigación e innovación, con el objetivo de fortalecer la articulación entre el sistema científico y el desarrollo productivo.
“Cuando hablamos de competitividad, detrás de ella están la ciencia, la tecnología y la innovación. Si pensamos en los próximos cinco o diez años, necesitamos más investigación para proyectar la producción”, sostuvo el ministro, al destacar el papel de las universidades como generadoras de conocimiento para el agro argentino.
Otro de los anuncios relevantes fue la intención de ampliar experiencias de formación conjunta con organizaciones del sector rural. En ese marco, el secretario general de UATRE, José Voytenco, destacó la Diplomatura Universitaria en Cáñamo Industrial desarrollada junto a la UNLZ y manifestó la voluntad de replicar ese modelo de articulación con otras universidades del país.
Como cierre de la plenaria, el secretario académico de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNLZ, Ezequiel García Stepien, señaló que el encuentro permitió avanzar hacia un perfil profesional más federal, apoyado en la movilidad de estudiantes, las redes de cátedras y el reconocimiento de las fortalezas de cada institución. La implementación del Sistema Nacional de Créditos Universitarios aparece así como una herramienta clave para acompañar los nuevos planes de estudio y fortalecer una formación agraria conectada con las necesidades productivas del país.




