Hay muchos Carlitos. El del pueblo. Aquel que se soñó en algún momento presidente xeneize. El global que enamoró por igual a los dos Manchester, al Corinthians y la Juve. Y otro, el primero, el que visualizó Adrián Caetano: Apache. Así se llama la serie que deslumbró desde Netflix al continente y que promete hacer lo propio desde la pantalla de Telefé en los próximos días.
Experto en esto de surfear referentes populares sin quedar eclipsado con su idolatría, Caetano, atravesó con gran éxito en 2018 en la misma emisora a través de la biopic ‘Sandro de América’ y ahora es el turno de Carlos Tevez. A días de su emisión, el hombre acepta conversar con El Agora y asume las dificultades del presente.
Muchos sostienen que hay que estar en la piel del ídolo para comprenderlo ¿Se ajustan las vivencias de Carlitos a esta teoría?
– La piel no es lo que importa, sino lo que contiene, lo que atrapa. Es eso lo que diferencia a cada una de las personas. Hay mil formas de curtir esa piel sin afectar lo que se guarda. Tevez siempre tiene presente los recuerdos de su infancia, recién hoy cae en la cuenta de los peligros que lo rodearon. A diferencia de Maradona, desde su niñez, Tevez tuvo a la muerte mucho más cerca. Eso te marca, aunque lo ignores, te curte la piel de otra manera. Y te da otro contenido. Por eso él es un sobreviviente a lo que le rodea, no de sí mismo.
Como buen futbolero que sos ¿te acordás del día que descubriste a Tevez y en qué momento dijiste aquí hay una historia para contar?
– Hace ya más de una década la productora Rostok me convocaba para hacer una película de Tevez. Sí, lo conocía, pero no lo seguía. No era jugador de mi club y jugaba poco en la Selección. pero no hace falta que diga yo quien es Tevez en el mundo del fútbol, sería una falta de respeto. Es un jugador de primeras ligas, de serie mundial. La historia que vi es la que te dije antes: su infancia.
Hay un clip de Piola Vago de 2009 donde ya se habla de tu película ¿cómo lograste convencerlo? ¿de qué manera llegó el proyecto a Torneos?
– Supongo que por la cercanía de la productora con el mundo del fútbol. Me convocaron ni bien terminé de grabar Sandro y propuse eso, contar lo que nadie sabe de Tevez; incluso él intenta recomponer los recuerdos de la infancia, que siempre son una construcción subjetiva, con esfuerzo muchas veces. Ese terreno es dónde podía encontrar una historia empática, que me interesara. Fue un niño en peligro, cerca de la muerte en muchas oportunidades, sin saberlo. Después de su primer gol en Boca, todo es conocido, todo es más aburrido.
Consultado por la serie Carlitos dijo ‘quiero que mis hijos y los chicos vean cómo viví y que les sirva’ ¿coincidís con su propósito? ¿cuál sería el tuyo?
– El mío es contar una historia y tratar, con humildad, capturar la esencia de las situaciones y el alma de las personas, que luego son personajes. Es como ver el centro, el sino de cada uno. No más que eso.
En ‘Apache’ estás con él protagonista codo a codo ¿Cómo fue el trabajo en conjunto?
– Tuve gran confianza de parte de Tevez. El codo a codo fue con DIEGO y CLAUDIO, dos de sus hermanos; y toda la predisposición de su familia. Fue un vínculo respetuoso y en eso basé mi objetivo: cuidar a esos personajes y contar también quiénes son, con sus defectos y virtudes.

¿Qué cosas te sorprendieron del Tevez que conociste respecto del que seguías como espectador?
– La inocencia y la inconsciencia en su infancia para poder, no solo sobrevivir, sino salir, a base de su talento, de un espacio del que era imposible tener éxito, pero no por la cantidad de personas que depositan sus esperanzas en una carrera que puede asegurar un buen pasar en el futuro y hacer de eso una máquina de emplear gente, sino por el fantasma de la muerte joven. La serie habla de los que llegan, pero también de los que no pueden escapar, ni de niños, de esa crueldad tan endémica como agresiva y primitiva.
¿La elección de los actores también fue consensuada con él?
-No. La elección fue mía en su totalidad. El director general de la serie me puso en un nuevo lugar de trabajo que disfruté mucho. Tuve la oportunidad de trabajar junto a un gran directo y amigo, Nicolas Parodi, y poder concebir la serie desde un lugar más macro. Hoy le dicen showrunner, yo me denomino como un director general. Y productor también, en ciertos momentos. También tuve la suerte de comandar un grupo de guionistas excelentes: Gisella Benenzon, Marcos Vidal y Diego Alonso. Haber tomado cada una de las decisiones artísticas me dio placer. Si bien la idea no era un material mío, pude apoderarme del mismo como director, escritor y showrunner.
¿Cuál es la idea respecto de la continuidad de la serie? ¿Está en tus planes hacer el recorrido internacional del ídolo?
– No. No es mi idea, siquiera pensé en la posibilidad de una segunda temporada. Para mi Tevez es un niño con una infancia extraordinaria, en un lugar que nadie conoce ni supone.
“Apache” recorre el largo camino de Carlos Tévez hasta convertirse en un astro popular, desde su nacimiento hasta los 17 años cuando ingresa a jugar a Boca Juniors. A lo largo de 8 episodios, la miniserie refleja los conflictos de su infancia, su entorno familiar, los dramas del Fuerte Apache, y cómo con la contención de sus padres y el fútbol pudo superar un contexto de pobreza y delito, y transformarse en un héroe deportivo.
Con libros y dirección de Adrián Caetano, “Apache” está protagonizada por Balthazar Murillo, Alberto Ajaka, Vanesa González y Sofía Gala Castiglione, y cuenta con las participaciones de Patricio Contreras, Roberto Carnaghi, Diego Pérez, Matías Recalt, Boy Olmi, entre otros.

