La industria frigorífica atraviesa un escenario de menor actividad y oferta de hacienda, con impacto directo en el consumo interno, los precios y la dinámica del negocio cárnico. Así se desprende del último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina correspondiente a marzo de 2026.
Durante ese mes se faenaron 1,029 millones de cabezas, uno de los niveles más bajos de las últimas décadas para marzo, reflejando un contexto marcado por la menor disponibilidad de animales.
Menos hacienda, más presión sobre los precios
El informe señala que esta situación responde a factores acumulados como las sequías entre 2022 y 2024 y las inundaciones de 2025, que forzaron la venta anticipada de animales y redujeron el stock ganadero, especialmente de vientres.
Este escenario se tradujo en una fuerte suba del precio del animal en pie, que alcanzó los niveles más altos de los últimos 15 años en el período diciembre 2025–marzo 2026.
En el mercado, el valor del kilo vivo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas registró en marzo una leve baja mensual de 2,6% por cuestiones estacionales, pero acumuló un incremento interanual del 66,2%, con subas destacadas en vacas y toros.
El informe también detalla que en marzo la producción de carne vacuna alcanzó las 243 mil toneladas, con una leve mejora interanual explicada por un mayor peso promedio de faena. Sin embargo, en el primer trimestre del año la producción total cayó 5,1%.
En paralelo, las exportaciones mostraron un desempeño positivo: crecieron 11,4% interanual en el primer trimestre, impulsadas tanto por la demanda internacional como por la mejora en los precios.
El valor promedio de exportación subió más de 30%, lo que permitió compensar la menor cantidad exportada en algunos meses y sostener un fuerte crecimiento en los ingresos del sector.
Del lado del mercado doméstico, el impacto es claro: el consumo de carne vacuna cayó 10% interanual en el primer trimestre.
En términos per cápita, el consumo se ubicó en 47,3 kilos por habitante al año, consolidando una tendencia a la baja en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y suba de precios.
El informe también destaca que el rubro carnes y derivados fue uno de los que más aumentó dentro del índice de precios.
En marzo, los precios de la carne subieron 6,9% mensual y acumularon un incremento de 55,1% interanual, con subas que en algunos cortes superaron el 68%, como en el caso del asado.
El panorama que describe CICCRA muestra un equilibrio cada vez más ajustado: menor oferta de hacienda, precios en alza, exportaciones firmes y un consumo interno que continúa retrocediendo, configurando un nuevo escenario para la cadena de la carne en la Argentina.

