En la jornada virtual de marzo organizada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina sobre “Ciclo completo en sistemas mixtos” sobre el establecimiento “Santa Elena” de Guaminí, en Buenos Aires, el dueño del establecimiento Ricardo Comisso sostuvo que “la planificación es clave para trabajar menos y lograr más. Hay que tener un buen plan de producción, un buen plan financiero, de pastoreo y de uso de tierra” con anticipación cada año “para no tener sobresaltos”.
Esta definición demostró el trabajo realizado con proyección para tener un manejo éxitos y sostenible en las 3.000 hectáreas de producción en las que el 58% son propias y el resto alquilan. El 40 por ciento posee aptitud agrícola.
Al respecto, el presidente del IPCVA, Juan José Grigera Naón explicó que el objetivo del encuentro con más de 600 participantes fue “mostrar la importancia de los cultivos de servicios y cómo se logran mayores índices reproductivo, uno de las limitantes del avance de nuestra producción ganadera” y además destacó que “es una producción en base sostenible que es una de las demandas crecientes de la sociedad”.
El director regional del INTA Cerbas, Horacio Berger, detalló las investigaciones que vienen realizando la Experimental en material de prácticas más sostenibles y más resilientes, prácticas que hagan los sistemas de producción más amigables con el ambiente pensando en este caso en prácticas que lleven a mejorar la aplicación de carbono para mitigar las emisiones de metano, que no sólo tienen importancia en cuanto al ambiente sino en cuanto a las posibilidades del mercado internacional”.
Por su parte los dueños del establecimiento, Ricardo con su hijo Federico, expresaron que realizan una actividad mixta donde el 60% es de ganadería de ciclo completo. El campo comenzó en 1902 cuando el abuelo se instaló en la zona con su familia en 250 hectáreas.
“La ganadería es importante para mantener la salud de los suelos y contribuye a lograr una agricultura menos pendiente de insumos y más productivas. Las vacas son en cierta manera convertidores biológicos y sembradores de microorganismos a lo largo de todo el ámbito de los predios con lo que contribuyen a mejorar la salud de los suelos”, consideró Ricardo.
La firma está compuesto por cuatro unidades que están distanciadas en espacios y que requieren toda un manejo y una consideración diferente a la de un campo que conforma una sola unidad. En 1995 además armaron una cabaña de Aberdeen angus colorado.
La familia Comisso realiza ganadería del ciclo completo, utilizan toros puros de pedigree, la preñez excedente se vende con garantía. Según condición corporal efectúan el destete en marzo “entendemos que las vacas tienen que entregarnos a un ternero con el mayor peso posible”, realizan destete precoz solo en caso de sequía o emergencia.

Las estadísticas son preñez 93%, aparición 90% y destete 87%. En cría, las vacas que están en campos mixtos se manejan en células de pastoreo le llamamos células de pastoreo al circuito de rotación que armamos en cada estación que incluyen pasturas y rastrojos de cosecha. Normalmente están en parcelas fijas con un tiempo de ocupación de 2 a 3 días y descansos de 45 a 90 días según la estación entre pastoreo. En los campos ganaderos, las células de pastoreo se arman sobre el campo natural y agropiro para 250/ 350 vacas en 16 a 30 parcelas fijas con un tiempo de ocupación de 2 a 3 días y descanso de 45 a 120 días según estación.
La producción de carne en Santa Teresa dedicado a la cría sobre campo natural está dividido en 30 parcelas con manejo rotativo con cambio de 23 días y un promedio de 140 kilos por hectárea con una carga de 0, 85 EV/ha. En los otros campos como San Marcos, de un año de producción, tienen 160 kilos/ha con una carga de 0, 75E/ha pero está ubicado en la zona donde llueve más y “se nota que con menor carga se está consiguiendo un mejor despeje y están prácticamente basadas en recursos naturales”.
Santa Elena tiene una producción global de 323 kilos por hectárea incluido el corral de engorde con una carga de 1.4 equivalente vaca por hectárea. En este campo funciona toda la cría con manejo de reposición y de la hacienda de Cabaña.
El diferencial del establecimiento son los objetivos de la Cabaña porque trabajan para tener “un tipo de animal que se adapte lo más posible a nuestro sistema de producción apuntando en la mayor medida posible a conseguir que los novillos pueden salir todos antes del segundo invierno directamente del campo”, detalló Ricardo.
Seleccionan por fertilidad por ganancia de peso a pasto, por aptitud lechera entendiendo por actitudes que la campaña que tenga muy buena conformación de ubre que permita la supervivencia temprana del el ternerito recién nacido, por docilidad, conformación y rusticidad.
Las herramientas que usan son la selección por aptitud funcional, es decir por las características geométricas; el Programa ERA angus que da un importante apoyo para determinar cuál es la diferencia esperada de la progenie de los animales que van seleccionando; el sistema de apareamiento basado esencialmente en el estudio de la tecnología y tratando de mantener un coeficiente alto de parentesco y un bajo índice de consanguinidad; el ambiente porque la selección se hace pasto en las mismas condiciones en que se desarrolla la actividad comercial; el entore precoz y la facilidad de parto y el intervalo entre el primero y el segundo parto porque se define el futuro de la vaca como vientre a integrar el plantel el manejo de la Cabaña.
Manejo Agrícola
La unidad Santa Elena está compuesta por una superficie total de 1.462 hectáreas de las cuales rotables son 1.282. El planteo es de 10 años, 4 de pasturas permanentes y 6 años de cultivos agrícolas anuales.
“Para el manejo de los suelos agrícolas nos basamos para el manejo de los suelos agrícolas pasamos en cinco premisas básicas. Primero y principal se hace toda agricultura de siembra directa por lo tanto no arar. Santa Elena en particular tiene 30 años de historia de siembra directa. Se utiliza un escarificador en casos estratégicos sobre todo para la salida de los verdeos de invierno y los cultivos de gruesa para permitir una correcta siembra para solucionar problemas de pisoteo”, explicó Federico.
“La siguiente premisa es tener el suelo cubierto todo el año, diversificar cultivos y mantener raíces vivas la mayor el mayor tiempo posible y la integración animal en los planteos agrícolas. La diversificación de cultivos nos permite que este campo tenga muy pocos problemas de malezas resistentes, ataques de plagas severos y enfermedades en los cultivos, tenemos muy buena sanidad”, aclaró el ingeniero agrónomo.
Para Comisso (h) la integración animal “es algo de lo que estamos muy convencido, la ganadería es un aliado de la agricultura y no un enemigo porque permite incorporar en los planteos agrícolas las pasturas y los cultivos de cobertura que hacen que por sus efectos en el suelo con el aporte de fertilidad los cultivos agrícolas se vean muy beneficiados”.
La secuencia que usan es centeno /girasol, luego trigo que lo hacen solamente con fertilización fosforada -no se utiliza urea- “son los que nos dan los máximos rindes y a su vez las mejores calidades, consecuencia de tener la postura cerca que le aporta todo el nitrógeno que necesita”, luego avena/vicia, a estos verdeos de invierno también se le dan el pastoreo entre tres y cuatro por campaña. Siguen con un maíz tardío de ultrabaja densidad aprovechando el nitrógeno que aporta la vicia a algo más que viene de arrastre de las pasturas. Para en los últimos años hacer girasol/ trigo/ cebada.
“La empresa no es rentable sino es sustentable y si no es sustentable no es rentable. Es fundamental para nosotros no buscar el récord de vuelta sino hacer de esto una carrera de regularidad donde la producción sea estable a lo largo de los años y se mantenga la fertilidad y la integridad de los suelos”, determinó Ricardo.
Recursos forrajeros
En suelos agrícolas siembran una mezcla de alfalfa más cebadilla intermedia, festuca alta y acompañante centeno. Para los ganaderos bajos salinos agropiro alargado, trébol de olor, lotus tenuis y acompañante cebada que se usa en suelos bajos dulces para algo de pasto pero es más que nada para acompañar a que corra el agropiro en los cajones de siembra.
En verdeos de invierno hacen avena más vicia villosa, sobre rastrojos de fina sembrada en febrero para que entren temprano a comerlos. Se les da entre 3 y 4 pastores por temporada depende la lluvia como venga el año. Y los de cobertura con avena/vicia villosa o centeno/ vicia depende el tipo de suelo.

“La diferencia entre los cultivos de invierno y los de cobertura es que a estos a lo sumo le damos dos pastoreo y dejamos en los últimos pastores como remanente para que actué como cultivo de cobertura”, aclaró el ingeniero agrónomo.
Entre las reservas forrajeras presupuestan 500 kg por cabeza a encerrar de maíz grano. En rollos los excedentes fotrajeros de pasturas que se destinan en casos de emergencia ya sea sequía o problemas de empaste con la alfalfa, o para el acostumbramiento de los animales cuando entran al corral, y en algunos casos para recuperación de bajos. La otra reserva que usan es el silaje de maíz picado de planta entera para la suplementación de los toros en terminación que sale a la venta de la cabaña que comen pasturas y se los suplementar con silosilaje de autoconsumo de maíz.
A nivel agrícola tiene un rendimiento promedio de los últimos 10 años son de trigo sin fertilizantes con un rendimiento promedio de 3. 400 kilos con un máximo de 4.500 en 2018/19; en maíz promedio de 6.524kg/ha con máximo de 10.392 con fertilización fosforada, viéndose el impacto beneficio de la ganadería con la agricultura.
Para Ricardo “es más rentable y menos problemático trabajar con la naturaleza y no contra la naturaleza esto lo buscamos tanto en la agricultura como la ganadería porque en la medida en que nos adaptamos en los ciclos estacionales los gastos van a ser menores y vamos a conseguir este recursos que funcionan con menosnecesidad de insumos agregados”.
Es por ello que “tratamos de concentrarnos en las cosas que podemos cambiar que están de las tranqueras para adentro. Lo primero que tenemos que transformar es la mentalidad del productor porque esto es lo que nos permite estar abiertos a la incorporación de nuevas tecnologías y alojar los avances que indudablemente se vienen dando en todo momento”, consideró el dueño de Santa Elena.
“El campo es un negocio y como tal debe generar un beneficio económico que permite una buena calidad de vida para todos los que participan en él”, reflexionó Ricardo junto a su hijo.

