Dos peones rurales murieron en la isla Ibirapitá, cerca de Bella Vista, Corrientes, mientras intentaban trasladar ganado al continente para protegerlo de la crecida del río Paraná. Sus cuerpos fueron encontrados el domingo, luego de un operativo de búsqueda que había comenzado el viernes.
Los trabajadores, identificados como Salazar y Ledesma, habían llegado a caballo a la zona de islas para poner a resguardo la hacienda. Según las primeras reconstrucciones, se acercaron a una laguna interna para retirar una pantalla solar y habrían caído al agua.
El domingo por la mañana, los equipos de rescate encontraron los caballos. Más tarde hallaron el cuerpo de Salazar y, posteriormente, buzos tácticos localizaron a Ledesma.
La crecida del Paraná mantiene en alerta a distintas localidades de Corrientes y obliga a evacuar a familias y productores. El traslado de ganado desde las islas hacia el continente es una tarea urgente ante el avance del agua, ya que las pérdidas pueden ser millonarias por el valor de la hacienda.
Corrientes: más de 600 personas fuera de sus hogares por las inundaciones
En la capital provincial, el río Paraná alcanzó los 7,07 metros, por encima del nivel de evacuación establecido en los 7 metros, según la medición de Prefectura Naval Argentina. La situación obligó a unas 340 personas a dejar sus viviendas.
Itatí es una de las localidades más afectadas, con casi 200 personas alojadas en centros de evacuación. También se registran evacuados en Paso de los Libres, sobre el río Uruguay.
En total, unas 650 personas debieron abandonar sus hogares en la provincia debido a las inundaciones.
La situación también está condicionada por el caudal que recibe la represa de Yacyretá, en la frontera entre Argentina y Paraguay. Según sus reportes, el ingreso de agua se ubica un 70% por encima del promedio de octubre. Si bien las previsiones indican una disminución gradual del caudal, los niveles del río continuarían por encima de los valores de inundación.




