El Ministerio Publico Fiscal en un informe registró que en Argentina se mantiene la tendencia descendente de los últimos años en los secuestros extorsivos. Sin embargo, sigue vigente el alza de casos en los que la captación se vincula al crimen organizado, actividades delictivas o ajustes de cuentas. El fenómeno ya no se concentra en el área metropolitana, sino que también hubo hechos en el interior del país.
La Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO) -exUnidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (UFESE)-, a cargo del fiscal federal Santiago Marquevich, presentó su informe correspondiente a diciembre de 2024, del que se desprende se registraron sólo dos secuestros extorsivos durante ese mes en todo el país -en el que haya intervenido una fiscalía federal-. De este modo, el año 2024 cerró con un total de 26 casos denunciados (unos 2,17 hechos anoticiados por mes) lo que evidencia la tendencia en baja y la segunda menor cifra registrada, desde el año 2015.
En 2015 existieron 294 secuestros extorsivos; en 2016, 227; en 2017 existieron 185 casos; en 2018, 111 hechos; en 2019, 44 casos; en 2020, sólo 48 secuestros; en 2021, 30 hechos; en 2022, 27 secuestros; en 2023, 16 hechos y en 2024 se registraron 26 casos.

Modalidades
El informe consigna que, durante diciembre de 2024, se registró un secuestro extorsivo en la localidad bonaerense de González Catán y otro en la ciudad cordobesa de James Craik. Las correspondientes investigaciones recayeron en la Fiscalía Federal N°2 de Morón y en la Fiscalía Federal de Villa María, a cargo de las fiscales Mariela Labozetta y María Marta Schianni, respectivamente.
En ambos hechos las víctimas eran hombres mayores de 18 años que fueron captados por tres o más personas -en muchos casos, armadas- y fueron liberados sin que se pagara rescate. En uno de los casos, la víctima fue interceptada cuando circulaba en moto, mientras que la otra lo fue cuando caminaba.
En cuanto a la duración de los secuestros uno de ellos duró menos de tres horas y el restante se extendió más de ese plazo. También, en uno de los casos, la distancia entre el lugar de interceptación y el de liberación fue superior a 10 kilómetros. Los hechos ocurrieron un martes y un viernes, ambos en la franja horaria que va desde las 12 hasta las 18 horas.

