En situaciones como la que vivimos actualmente, observar nuestros hábitos alimenticios y enfocarnos en nuestra salud se vuelve más importante que nunca. Si bien desde antes de la llegada del covid-19 la OMS recomienda aumentar el consumo de frutas y verduras, los cítricos se han convertido en uno de los grandes aliados para la salud por su facultad de potenciar el sistema inmunológico de personas sanas y por el rol fundamental que tienen sus nutrientes en la prevención y el tratamiento de pacientes con infecciones respiratorias.
Las frutas como limones, mandarinas y naranjas son ricas en vitaminas, minerales y fibra dietética (polisacáridos sin almidón), nutrientes esenciales para el desarrollo y el bienestar en general. La evidencia científica da cuenta del papel protector que cumplen en la prevención de la enfermedad coronaria, el accidente cerebrovascular, la prevención de la formación de cataratas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, diverticulosis e hipertensión.
Dos de cada diez limones que se producen en el mundo son argentinos y Tucumán es el principal productor de limones del país. La citrícola San Miguel es una de las principales exportadoras de cítricos del Hemisferio Sur y envía esta fruta a más de 80 paíse.
La Argentina es el primer proveedor de limones frescos de la Unión Europea, que es a su vez el principal mercado de exportación de la Argentina para estos cítricos. Según datos del INDEC, en 2019 se exportaron 126.863 toneladas de cítricos a este destino, es decir, 54% del total exportado al mundo.
Por otra parte, la participación argentina en el mercado europeo ronda el 25% del total: unas 100.000 toneladas de limón argentino ya han ingresado al mercado de la UE desde el inicio de esta campaña en marzo de 2020 a julio. Además, este año luego de extensas negociaciones se exportó esta fruta a China.
Los limones en particular son ricos en ácido cítrico, vitamina C y polifenoles, que confieren diversos beneficios para la salud, como el alivio de la fatiga, y tienen una alta capacidad antioxidante (previenen el envejecimiento de las células del cuerpo), algo fundamental para mejorar el mecanismo de defensa del cuerpo. Para potenciar estas propiedades, también se recomienda combinar limón con té verde.

Según diversos estudios, la ingesta de vitamina C puede proteger a las personas contra la mortalidad cardiovascular y sirve para prevenir y tratar la neumonía. Esta vitamina se encuentra presente en el jugo del limón y se ha comprobado que, combinada con arándanos, tiene una mayor actividad antioxidante que las fuentes individuales.
Además, los cítricos contienen carotenoides, que tienen muchos beneficios para la salud: son antioxidantes, tienen efectos positivos sobre el sistema inmunitario, promueven la formación de hueso, la salud ocular y disminuyen el riesgo de cáncer. Los flavonoides, por tu parte, participan en la defensa contra la radiación UV o la agresión de patógenos.
Cítricos en pandemia
Los niveles de vitamina C se agotan en pacientes críticos con infecciones respiratorias, algo que se relaciona con la gravedad de la enfermedad y con la insuficiencia orgánica múltiple. Es decir que el requerimiento de vitamina C de una persona aumenta con la gravedad.
Según estudios, la vitamina C acorta y alivia la infección del tracto respiratorio de pacientes, reduciendo su duración entre un 8 y un 14%. En el caso del covid-19, la enfermedad en general provoca infecciones respiratorias más graves que las regulares. Por este motivo, se recomienda continuar con una ingesta de vitamina C.
Tendencias: lo saludable y natural cada vez más presente
En general, en los últimos años se ha visto una tendencia mundial hacia dietas más saludables. La Comisión EAT Lancet, una fundación que tiene el objetivo de transformar el sistema alimentario, ha hecho recomendaciones en torno a dos variables del sistema alimentario mundial: el consumo final (dietas saludables) y la producción (producción sostenible de alimentos).

