La Directora del Instituto de Hemoterapia de la provincia de Buenos Aires, Nora Etchenique, sobreviviente de la última dictadura militar y quien en los últimos meses tuvo un rol destacado en la tarea de donación de plasma de pacientes recuperados de coronavirus, falleció hoy en un accidente automovilístico en la autopista Buenos Aires-La Plata, informaron fuentes oficiales.
Fue una luchadora dedicada a la donación de sangre y que por el coronavirus tuvo un protagonismo especial por la organización en la Provincia del programa de donación de plasma.
El Ágora había entrevistado a la doctora sobre la importancia de la donación de sangre quien, hizo un llamado a la acción al considerar que “siempre hay un mundo de personas enfermas, que están o se enfermaron o se van a enfermar”. Entonces es importante la conciencia social porque “si la necesitamos en algún momento, que la sangre nos esté esperando y no nosotros a ella”.
Desde el Gobierno de la provincia de Buenos Aires manifiestó “sus más profundas condolencias a la familia, amigos y colegas de la Dra. Nora Etchenique, directora de Hemoterapia de la Provincia, quien tuvo una amplia y valiosa trayectoria en la salud pública y su trabajo en los últimos meses ha sido fundamental para la provincia de Buenos Aires en el marco de la pandemia”.
”Desolación, pena infinita. Acaba de fallecer la Directora del Instituto de Hemoterapia de la PBA en un accidente. Murió luchando a destajo contra la pandemia”, tuiteó el ministro de salud bonaerense, Daniel Gollan.
Hija de Horacio Alejandro Etchenique, un reconocido dirigente del Partido Comunista de la zona oeste del conurbano, Nora comenzó a militar a sus 14 años y, en su juventud, participó de la Federación Juvenil Comunista (FJC)
El 1 de abril de 1977 fue secuestrada junto a su padre durante un operativo de la Aeronáutica, y ambos fueron llevados inicialmente a la comisaría de Ramos Mejía, luego a la Base Aérea de Palomar y los terminaron separando en una seccional policial de Morón.
Nora fue trasladas a la “Mansión Seré”, el centro clandestino de detención que la última dictadura cívico-militar montó en Castelar, donde durante 15 días fue torturada y luego la liberaron. En 2014, la médica fue testigo del juicio contra militares que se hizo en el Tribunal Oral N 5 de San Martín.

