Durante 2025, la ganadería argentina registró uno de los niveles más altos de movimiento de hacienda de los últimos años. De acuerdo con datos oficiales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), analizados por el Mercado Ganadero de Rosario (Rosgan), el 73% de los terneros y terneras disponibles al inicio del ciclo salió de los campos de cría con destino a recría, invernada o engorde, marcando un récord histórico reciente.
El dato surge de los Documentos de Traslado Electrónicos (DTe) y refleja que, sobre un stock inicial de 14,6 millones de terneros al 31 de diciembre de 2024, durante 2025 se movilizaron más de 10,7 millones de cabezas. Este volumen supera tanto el registro de 2024 (69%) como el promedio de los últimos ocho años, que se ubicaba en torno al 67%.
Según el análisis de Rosgan,el adelantamiento del pico de salida de terneros observado en abril se explicó por la buena condición de la hacienda y los firmes precios de la invernada durante la zafra.
Del total de animales trasladados, cerca de 2,53 millones —el 23,7%— ingresaron directamente a feedlots, mientras que el 76,3% restante continuó su proceso productivo en sistemas de recría o invernada pastoril. Este comportamiento sugiere una recuperación gradual de la recría a campo, tras el fuerte impacto de la sequía en ciclos anteriores, aunque todavía sin alcanzar los niveles previos.
Lejos de mostrar una retracción, el engorde a corral mantuvo una alta actividad. Al 1 de enero de 2026, los feedlots registraban un stock de 1,85 millones de bovinos, con un aumento interanual del 7,7%. A lo largo de 2025, más de 5 millones de animales ingresaron a estos sistemas, con una participación creciente de novillos y novillitos recriados previamente a campo.
En cuanto a la faena, los datos también confirman un mayor protagonismo del feedlot: durante 2025, el 32% de los animales enviados a faena provino de corrales de engorde, frente al 30% en 2024 y al 29% promedio de los últimos cinco años. Sin embargo, este crecimiento no logra compensar una de las principales limitaciones estructurales del sector: el bajo stock de novillos.
Al cierre de 2024, Argentina contaba con apenas 2,23 millones de novillos, menos de la mitad de los niveles registrados antes de la caída del período 2008/10. Esta restricción sigue condicionando la oferta de carne de mayor peso y calidad, y se refleja en una mayor participación de vaquillonas en la faena total.
El informe de Rosgan concluye que, si bien la ganadería muestra señales de dinamismo y cierta recomposición productiva, persisten desafíos de fondo vinculados a la previsibilidad del negocio, la reconstrucción del stock de novillos y la necesidad de consolidar sistemas de recría eficientes y sostenidos en el tiempo.
Fuente: Rosgan, en base a datos oficiales del Senasa

