La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires ordenó suspender de manera preventiva la aplicación de una ordenanza que regula el uso de agroquímicos en el partido de Tandil, en el marco de una causa judicial que también involucra al municipio de Rauch. El planteo cuestiona la constitucionalidad de ambas normativas por su posible impacto ambiental sobre la Cuenca del arroyo Chapaleofú.
La medida cautelar fue adoptada a partir de una presentación realizada por vecinos de la cuenca, quienes contaron con el respaldo del procurador general bonaerense, Julio Conte Grand. En su dictamen, el jefe de los fiscales reconoció la legitimidad del reclamo impulsado por pobladores de Tandil y Rauch, así como de las localidades tandilenses de Gardey y Vela, donde rige una ordenanza aprobada en 2022.
El fallo del máximo tribunal provincial suspende provisoriamente la vigencia de un artículo de la ordenanza sancionada en Tandil en 2021, que establece distancias y condiciones para la aplicación de agroquímicos, y de otro artículo de la normativa de Rauch. La suspensión se mantendrá hasta que se completen los requerimientos de información solicitados y se dicte una resolución definitiva sobre el fondo de la cuestión.

Además, la Suprema Corte intimó a los intendentes de ambas localidades a que, en un plazo de diez días, remitan todos los antecedentes administrativos y técnicos que dieron origen a las ordenanzas cuestionadas, como paso previo a un pronunciamiento final.
En los considerandos, el tribunal puso el foco en el potencial riesgo de contaminación del recurso hídrico y subrayó la necesidad de adoptar decisiones judiciales alineadas con los principios preventivo y precautorio que rigen en materia ambiental. En ese sentido, advirtió que los límites previstos para la aplicación aérea de agroquímicos en ambas ordenanzas “prima facie se apartan de las pautas que la Provincia ha fijado” en su normativa general, lo que refuerza la necesidad de un análisis más exhaustivo.

