El gobernador Axel Kicillof recibió este miércoles junto al ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, a representantes de sindicatos y cámaras del sector pesquero en el Hotel Provincial de Mar del Plata. Allí evaluaron el contenido de la Ley Ómnibus que modificaría sustancialmente el régimen de pesca y manifestaron su rechazo ante una medida que afectaría gravemente el empleo y la producción pesquera marplatense.
“El gobierno de la Provincia rechaza tanto la metodología como el contenido del proyecto de ley, ya que implica el remate de los recursos nacionales y pone en riesgo el trabajo local, la producción y las inversiones”, sostuvo Kicillof en declaraciones a la prensa.
En ese marco, el Gobernador señaló que “durante la reunión analizamos cómo afectaría esta norma a cada uno de los actores de la cadena y constatamos que ninguno había sido consultado”. “La industria pesquera tiene una importancia superlativa en la provincia de Buenos Aires, por eso hemos establecido líneas de trabajo que nos permitan acompañar a un sector que hoy está en riesgo”, añadió.
Su aplicación tendría un impacto negativo en toda la cadena productiva pesquera, afectando los puestos de empleo y generando mayor incertidumbre e imprevisibilidad en el sector. Asimismo, se limitarían las funciones del Consejo Federal Pesquero para restringir la posibilidad de las provincias con litoral marítimo de establecer cuotas y aprobar permisos: las cuotas serían asignadas por la Autoridad de Aplicación a los mejores oferentes, quienes luego tendrían la potestad de transferirlas sin necesidad de autorización previa.
“Aquí en Mar del Plata se comprende que la implementación de esta ley afectaría a miles de empresas y familias de trabajadores dedicadas a la actividad hace muchas generaciones”, explicó Kicillof y sostuvo: “Sabemos que hay mucho para mejorar, pero esta ley va en el sentido contrario: nos dejaría sin empleo y sin industria nacional, arruinándoles la vida a miles de bonaerenses”.
Por último, Kicillof resaltó que “se escuchan versiones acerca de una intención del Gobierno Nacional para que los gobernadores apoyemos estas modificaciones a cambio de recursos”. “Quiero decirlo delante de sus representantes: la provincia de Buenos Aires no va a aceptar ningún tipo de presión para acompañar medidas que perjudiquen al sector pesquero”, concluyó.

