En abril de 2020, las limitaciones operativas producto del aislamiento social, preventivo y obligatorio afectaron fuertemente la actividad de la industria manufacturera, con un promedio del 42% de la capacidad instalada, inferior a los niveles registrados durante la crisis económica del 2002. El valor más bajo de la serie histórica, hasta hoy, era el de enero de 2002 de 48,2%.
A partir de los datos de la encuesta cualitativa de la Utilización de la Capacidad Instalada de la Industria manufacturera (UCII) en el contexto de covid-19, realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), se desprende la inédita caída de la actividad ya que solo un tercio de las industrias pudieron operar con normalidad en abril, y el resto no trabajó o lo hizo parcialmente.
Los rubros más afectados caída histórica, con una actividad paralizada en el primer mes completo de la cuarentena, fueron el de productos de tabaco y la industria automotriz, cuyos establecimientos estuvieron cerrados en su totalidad, con un nivel de utilización nulo. También las fábricas dedicadas a la producción de hilados de algodón, a la elaboración de tejidos y de aparatos de uso doméstico utilizaron solamente un 4,2% de su capacidad, mientras que la metalmecánica excluida la industria automotriz operó al 20,1% en abril.

El indicador de la utilización de la capacidad instalada en la industria midió, como todos los meses, la proporción utilizada en términos porcentuales de la capacidad productiva del sector industrial en 600 a 700 empresas.
Con un nivel de actividad bajo solo el 10% de los locales manufactureros operaron normalmente en abril, mientras que el 37% estuvo sin actividad productiva.
Los productos minerales no metálicos y las industrias metálicas básicas registraron niveles de utilización de la capacidad instalada de 22,5% y 25,1%, respectivamente. Según la encuesta cualitativa de la industria manufacturera en el contexto del coronavirus, si se consideran estos dos sectores en conjunto, solamente el 6% de los locales manufactureros operó normalmente en abril, mientras que el 50% de los locales manufactureros estuvo sin actividad productiva.
En cambio, el rubro de caucho y plástico presentan un nivel de utilización de la capacidad instalada de 31,7%. Por un lado, la fabricación de neumáticos exhibió un nivel mínimo de actividad, aunque se incorporó al listado de actividades exceptuadas del cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio, y las empresas trabajaron en el establecimiento de protocolos de prevención y seguridad.
En el caso de las manufacturas de plástico, las empresas que registraron actividad productiva se vincularon principalmente con la fabricación de artículos plásticos para rubros esenciales.
Por su parte, la refinación del petróleo muestra un nivel de utilización de 46,2%, a partir del menor nivel de procesamiento de petróleo. La reducción en la circulación de vehículos automotores y la sustancial disminución en la cantidad de vuelos debido al cierre de fronteras, afectaron los niveles de elaboración de distintos productos de la refinación del petróleo.
Los rubros con actividades esenciales operaron normalmente como ciertos productores de alimentos y de productos químicos y el nivel más alto de utilización de la capacidad instalada se registró en sustancias y productos químicos (69,3%), a partir de buenos desempeños en los niveles de actividad de determinadas líneas de productos de limpieza y de fertilizantes. En el caso de los productos alimenticios y bebidas, se observan mejores desempeños en un conjunto de plantas productivas dedicadas a la elaboración de carne vacuna, carne aviar y productos lácteos.

