El número de gazatíes que han sido asesinados cuando intentaban acceder a alimentos se eleva ya a más de un millar desde que en mayo comenzara a operar en la Franja la polémica Fundación Humanitaria en Gaza.
Así lo advirtió este martes la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), que subrayó que la asistencia humanitaria «no es un trabajo para mercenarios».

La ONU denuncia una «cacería masiva»
«Francotiradores disparan contra las muchedumbres como si tuvieran licencia para matar, es una cacería masiva de personas con total impunidad», indicó en un comunicado el comisionado general de la agencia, Philippe Lazzarini, a quien Israel niega la entrada en Gaza desde hace más de un año.
Sus palabras fueron complementadas en rueda de prensa este martes por la portavoz de UNRWA Juliette Touma, quien agregó que el personal internacional de la agencia lleva casi seis meses sin poder entrar en los territorios palestinos por la negativa de Israel a extenderles visados.
«Mantenemos aún personal palestino que aguanta en Gaza y Cisjordania, haciendo un gran trabajo en circunstancias muy difíciles», indicó Touma desde Amán, la capital jordana, por vía telemática para la prensa acreditada ante la ONU en Ginebra.
Las autoridades israelíes han bloqueado desde marzo, incluso antes de la ruptura unilateral del alto el fuego, la entrada en la Franja de alimentos y otros bienes de extrema necesidad, y desde mediados de mayo puso en manos de la Fundación Humanitaria de Gaza, creada por Israel y EE.UU., la labor de entrega de asistencia.

Palestinos desplazados en un reparto de comida en Jan Yunis, al sur de la Franja de Gaza. EFE/EPA/Haitham Imad
Con información de EFE.

