La medida fue aprobada por el Consejo Federal Pesquero y suspende de manera transitoria tres límites operativos vigentes desde 2018. La decisión se apoya en los actuales sistemas tecnológicos de monitoreo y control de la actividad.
El Consejo Federal Pesquero (CFP) aprobó una modificación transitoria de las medidas de manejo que regulan la actividad de la flota fresquera dedicada a la captura de langostino, al considerar que los actuales sistemas de monitoreo y fiscalización permiten reemplazar algunas restricciones operativas implementadas hace más de siete años.
La decisión quedó formalizada a través de la Resolución CFP N° 5/2026, mediante la cual se suspenden durante toda la temporada 2026 tres disposiciones establecidas en la Resolución CFP N° 7/2018.
En concreto, dejarán de aplicarse el límite máximo de una hora por lance, la velocidad máxima de arrastre de 3,5 nudos y el tope de 72 horas de operación por marea para la flota fresquera.
La iniciativa fue impulsada por la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera (DNCyFP), que sostuvo que estas restricciones fueron diseñadas en un contexto de fiscalización analógica y que actualmente existen herramientas tecnológicas que permiten un control más preciso de la actividad pesquera.
Entre los sistemas vigentes se destacan el monitoreo satelital de buques (VMS), que reporta la posición de las embarcaciones cada 15 minutos, el parte de pesca electrónico y la presencia de inspectores a bordo. Según la autoridad pesquera, estos mecanismos brindan información suficiente para supervisar las operaciones sin necesidad de recurrir a parámetros rígidos de control indirecto.
Desde la DNCyFP señalaron que las limitaciones establecidas en 2018 respondían a una realidad operativa distinta y que, en la actualidad, podrían generar distorsiones sin aportar beneficios adicionales al sistema de fiscalización.
La resolución incorpora además una cláusula transitoria que obliga a la Autoridad de Aplicación a elaborar un informe técnico al finalizar la temporada 2026. El documento evaluará el impacto de la flexibilización y servirá como base para que el Consejo Federal Pesquero determine si las modificaciones pueden mantenerse en el tiempo o si corresponde restablecer las restricciones suspendidas.
La medida fue aprobada por mayoría durante la reunión del organismo colegiado, aunque contó con la abstención del representante de la provincia de Chubut. Según consta en el Acta CFP N° 14/2026, la objeción estuvo vinculada exclusivamente a la eliminación del límite de duración de las mareas y no a los restantes cambios operativos.
La decisión abre una nueva etapa para la actividad langostinera, en un contexto donde la incorporación de tecnología y sistemas de seguimiento digital comienza a redefinir los mecanismos de control y gestión de una de las pesquerías más relevantes del país.


