Tras más de 25 años de negociaciones, el Consejo de la Unión Europea alcanzó la mayoría necesaria para habilitar la firma del tratado con el Mercosur, que podría concretarse en los próximos días.
La Unión Europea dio este viernes un paso decisivo hacia la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur, luego de que los embajadores permanentes de los 27 Estados miembros alcanzaran el respaldo suficiente para cerrar el procedimiento formal dentro del Consejo comunitario.
Según confirmaron fuentes diplomáticas a la agencia Reuters, los países tenían plazo hasta las 17:00 (hora de París) de este viernes 9 de enero para expresar su voto por escrito. El resultado fue favorable: al menos 15 Estados miembros votaron a favor, representando el 65% de la población total del bloque, el umbral mínimo requerido para una mayoría cualificada.
Aunque Francia y Hungría habían anticipado su rechazo y Bélgica optó por la abstención, no lograron reunir apoyos suficientes para bloquear el proceso. De este modo, el acuerdo queda habilitado para su firma por parte de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto a los países del Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, posiblemente la próxima semana.
No obstante, el tratado aún deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo para poder entrar en vigor.
Un acuerdo estratégico en un contexto global cambiante
La aprobación política llega en medio de fuertes protestas de agricultores en países como Francia y Bélgica, que temen un aumento de importaciones de alimentos a bajo precio —especialmente carne vacuna, aves y azúcar— y cuestionan la política sanitaria y ambiental aplicada al comercio exterior. Pese a ello, la Comisión Europea sostuvo que el acuerdo incluye salvaguardias para productos sensibles, mayores controles sobre residuos de pesticidas, un fondo de crisis agrícola y un compromiso para reducir aranceles a los fertilizantes.
El tratado, considerado el mayor acuerdo de libre comercio firmado por la Unión Europea, es el resultado de más de 25 años de negociaciones. Para Bruselas y países como Alemania y España, representa una herramienta clave para abrir nuevos mercados, compensar pérdidas derivadas de aranceles estadounidenses y reducir la dependencia de China, especialmente en el acceso a minerales críticos.
Desde el punto de vista comercial, el intercambio entre la UE y el Mercosur alcanzó en 2024 unos 111.000 millones de euros. Mientras Europa exporta principalmente maquinaria, productos químicos y equipos de transporte, el bloque sudamericano concentra su oferta en productos agrícolas, minerales, pulpa y papel.
Aun con el aval del Consejo, el debate continúa abierto. La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, anticipó que la discusión se trasladará al Parlamento Europeo, donde la votación podría ser ajustada. Organizaciones ambientalistas, como Amigos de la Tierra, también mantienen su rechazo, al considerar que el acuerdo es perjudicial para el clima y los sistemas productivos locales.
Mientras tanto, nuevas protestas de agricultores se desarrollan este viernes en distintos puntos de la Unión Europea, con cortes de rutas en Francia y Bélgica y movilizaciones en Polonia.

