En “El Ágora” entrevistamos a Gimena Novillo Caceres bailarina y directora de arte. Dialogamos con ella sobre su trayectoria y lo que significó la interrupción de las actividades artísticas por la pandemia. Consultada sobre la importancia de la danza en su vida recuerda: “Yo siempre bailaba en todas las reuniones familiares a pesar de que era muy tímida”.
La danza está presente en la humanidad desde épocas arcaicas. Ya en el antiguo Egipto los propios faraones instituyeron las danzas ceremoniales, generalmente representando la muerte y reencarnación del dios Osiris. En Grecia, los filósofos que habían viajado a aquel país, para ampliar sus conocimientos fueron quienes la introdujeron. A tal punto, que el propio Platón fue un importante teórico de la danza griega.
Actualmente, la danza y el baile siguen siendo de las principales disciplinas de la actividad artística y cultural de un país. Sin embargo, esos sectores -junto al resto de las actividades artísticas- fueron duramente castigados por la pandemia de covid durante casi dos años.

Gimena Novillo Caceres es bailarina, directora del instituto de arte “Carpe Diem” y coordinadora del Movimiento Federal de Danza, y entrevistada por “El Ágora” nos cuenta qué significó vivir el proceso de pandemia. Pero también, recuerda y repasa sus inicios y trayectoria en el baile y la danza.
“La danza está en mi vida desde los 3 años. Desde que nací creo que quise ser bailarina, gracias a Dios mis padres supieron escuchar mis deseos”, recordó Gimena.
Y a tal punto reconoce la importancia de su familia en la danza que cuenta que “Yo siempre bailaba en todas las reuniones familiares a pesar de que era muy tímida. Creo que tuve una gran motivación en mi seno familiar”.
P-¿Cómo fue volver a la actividad artística presencial luego de que los centros culturales y el arte en general tuvieran que cerrar sus puertas por la pandemia? ¿Cómo vivís el presente?
R- Volver a la actividad fue maravilloso, no hay como trabajar con los cuerpos, las emociones y miradas, aunque me sorprendí de la capacidad de seguir llevando mi actividad en la pandemia y de que mis alumnos me acompañaran. Mi trabajo hoy en día se estableció, mi estudio pudo afirmarse y seguimos proyectando hacia adelante. Gracias a Dios pude mantener mi estudio, a pesar de lo que fue la pandemia para nosotros.
P-¿Cómo y cuándo comenzaste con la danza?
R- La danza está en mi vida desde los 3 años. Desde que nací creo que quise ser bailarina, gracias a Dios mis padres supieron escuchar mis deseos. Después encontré en la composición y docencia otra pasión. Yo nunca dude de que sea mi vocación y profesión. Creo que es una herramienta que tengo y que con los años aprendí a hacerme mi lugar, marcar mi estilo y logramos cosas positivas en mis alumnos.
P-¿Hubo alguien o alguna situación en tu vida que hizo o hicieron que te interesaras y comenzaras en la danza y el baile?
R-Situación no, pero en mi casa el arte siempre estuvo presente. Mi padre es crítico de cine y mi madre apasionada por la música. Yo siempre bailaba en todas las reuniones familiares a pesar de que era muy tímida. Creo que tuve una gran motivación en mi seno familiar.
P- ¿Alguna vez te sentiste incómoda o dejaste de disfrutar la actividad?
R-Dejar de disfrutar no. Creo que dejaría la danza si no fuese feliz. Quizás aprender a manejar grupos, ansiedades, frustraciones es lo más difícil de mi trabajo.
P- Sos directora artística del Estudio de Arte “Carpe Diem Art”. ¿Cómo te sentís en ese rol, y cuál es tu función?
R-En “Carpe” me encargo de dirigir el nivel, gestionar eventos artísticos. Me ocupo de las competencias y de hablar con los maestros y alumnos. Además de llevar a cabo la dirección de profesorados y carreras. Me siento bien con el rol de directora. Es intenso, pero mi objetivo es el de tener una escuela de formación de buen nivel, tratar a la danza desde un lado profesional y formal.
P-¿De qué se trata el Movimiento Federal de Danza, en el que sos coordinadora?
R- El Movimiento Federal de Danza (Mfd) se trata de defender los derechos de los bailarines y maestros o mejor dicho de los profesionales de la danza. Tratar de visibilizar el sector y que se nos reconozca como una profesión.
En Octubre se estrena un musical de la compañía “Meraki” de la que Gimena forma parte, ya que es la coreógrafa, y además su escuela de arte “Carpe Diem Art”, ubicada en Lanús, cumple 10 años de existencia que festejaran con un show.


