El nuevo álbum Operación Tango, (E54 Music), reciente ganador del Latin Grammy 2023 Mejor Álbum Tango, se lanzó a comienzos de este año y tiene una clara diferencia respecto a los esfuerzos anteriores del grupo.
El productor Darío Vaccaro y algunos de los integrantes del quinteto contaron a El Ágora que: “Mi profesor de la escuela me decía no te des vencido ni aun vencido. Y la verdad que con este álbum pasamos por muchas dificultades. Empezamos a trabajar en pandemia y, después de tres años de mucho esfuerzo y trabajo, logramos lanzarlo al mundo”.
Para el Quinteto Astor Piazzolla, el desafío cada noche no está todo en el atril, sino en conjurar ese espíritu en la música. Es un grupo conformado por tangueros y académicos, músicos clásicos y de jazz, todos ellos conocedores y capaces de hablar en varios idiomas musicales. En una palabra, músicos de Piazzolla.
Quinteto Astor Piazzolla, llamado así en homenaje al grupo original, se organizó en 1998. Fue una petición de Laura Escalada Piazzolla, viuda del compositor y presidenta de la Fundación Astor Piazzolla, a Julián Vat. Desde entonces, el Quinteto ha editado cuatro discos (entre ellos Revolucionario, ganador del Latin GRAMMY© 2019 a la Mejor Grabación de Tango) y ha realizado giras por Estados Unidos, Latinoamérica, Europa y Asia.
Ellos son: Pablo Mainetti (bandoneón), Serdar Geldymuradov (violín), Armando de la Vega (guitarra), Nicolás Guershberg (piano), Daniel Falasca (contrabajo) / Director Musical: Julián Vat / Productor Darío Vaccaro.
Pablo Mainetti es uno de los mejores intérpretes de su generación del bandoneón, el expresivo y melancólico instrumento que encarna el sonido del tango. Pero también es compositor, arreglista y director de orquesta por derecho propio. En tal sentido explicó que “desde el principio, dice, la idea era encontrar el equilibrio adecuado para las interpretaciones del Quinteto: ser fiel a la música sin convertirlas en artefactos de museo”.
El repertorio comprende piezas no escritas originalmente por Piazzolla para un quinteto y fueron arregladas para este grupo. “Los títulos incluyen “Tango Ballet”, una pieza temprana de Piazzolla para una película; “Tocata Rea” y “Fuga y Misterio”, de la “operita” María de Buenos Aires; y “Los Sueños”, de la banda sonora de la película Sur. Pero la elección de los temas se mantiene fiel a uno de los objetivos de Quinteto, dice Julián Vat. La idea no es sólo centrarse en los clásicos de Piazzolla y agregó, “parte de nuestra misión es poner el foco en piezas menos conocidas que creemos que merecen ser escuchadas.”
Por su parte, Mainetti contó que “tenía algunas versiones de estas piezas como referencia, pero rápidamente dejé de escucharlas para no acabar repitiendo como un loro”. Además, dijo, hace tiempo que entendió, después de transcribir mucha música de Piazzolla, de que “las notas en la página y lo que él tocaba en los discos eran dos cosas muy diferentes”.
El bandoneonista señaló que “Piazzolla era un brillante improvisador” y agregó que “el maestro dejaba en su escritura espacio para la interpretación. Cuando se dice ‘improvisación’ la mayoría de la gente piensa inmediatamente en el jazz, pero hay muchas formas de improvisar. En esta música se puede improvisar – pero en el lenguaje de Piazzolla; fue un maestro del bandoneón — pero su gran instrumento fue el quinteto”.
Para tocar esta música, el virtuosismo en el instrumento es esencial, pero no suficiente. El Nuevo Tango de Piazzolla exige también cierta actitud, cierto compromiso, audacia y una cualidad indefinible en la interpretación que él llamaba roña, la perfección de lo imperfecto.
De hecho, Mainetti atribuye gran parte de la energía de la música de Piazzolla a “la gran complicidad con sus músicos en los quintetos, especialmente en el segundo quinteto. Y eso es algo que también ocurre en este quinteto. Es un grupo fantástico. Y cuando vamos a por ello, es una gran sensación saber que son como una red y qué si haces una pirueta de más y te encuentras cayendo de cabeza, están ahí y te salvan”.
Lo que el álbum nos dejó
El álbum, ganador de un premio Latin Grammy contiene diez temas y en todos ellos, el sello inconfundible de Astor Piazzolla se mantiene incólume y sin desvíos. Pero se le suma, lo más importante: el talento en materia de arreglos y la pericia en la ejecución instrumental que contempla el esfuerzo, la dedicación y el amor por la música que se realiza.
La música de Operation Tango, no es ajena a lo contemporáneo y a todo lo que ello significa. Un ritmo vertiginoso y cadencioso de una ciudad, un barrio y de pequeñas geografías que son comunes a todas las ciudades, incluida Buenos Aires.
Una Buenos Aires sin arrabales, pero con una marcha frenética por momentos y otras que detiene su andar para contemplar un sueño, una película intrigante; un misterio que aguarda ser resuelto y visto a la luz del día. Y hasta un ángel que prefirió la mugre del tango a quedarse en el paraíso y aburrirse.
Y sobre todo ese universo piazzolliano que no para de sorprendernos en cada nota, en cada silencio y en cada “blanca con puntillo” que no puede sacarse “la roña” tanguera y porteña. Todo un hallazgo esta nueva entrega del Quinteto Astor Piazzolla y una recomendable atenta escucha.
Historia piazzolliana
El compositor, intérprete y director de orquesta de Nuevo Tango, Astor Piazzolla (1921-1992), dejó como legado un gran desafío.
Su música es una mezcla vivida de tango tradicional, música clásica, jazz e incluso elementos de estilos populares como la canción napolitana y el klezmer. Puede, en el espacio de unos compases, ser lírica, elegante y áspera. Puede sonar lógicamente diseñada, y a la vez moverse con la mala disposición de un peleador callejero. Esta música es un autorretrato de Piazzolla en movimiento, constantemente recreado y re encuadrado; una biografía contada con guiños, frases efímeras y giros inesperados.
Su Nuevo Tango atrajo a admiradores y colaboradores de regiones lejanas del universo musical, incluyendo a luminarias de la música clásica como Yo-Yo Ma, Mstislav Rostropovich, Gidon Kremer y el Kronos Quartet; a maestros del jazz como Gerry Mulligan, Phil Woods, Gil Evans, Al Di Meola y Gary Burton, e incluso a la diva de la música bailable Grace Jones, que convirtió una de sus piezas en un éxito de club.
Organizó su primer quinteto en 1960; el Quinteto Astor Piazzolla incluía bandoneón, violín, bajo acústico, piano y guitarra eléctrica. Sugería un híbrido entre una banda de jazz, un grupo de música de cámara y una pequeña orquesta de tango, y demostró ser tan ágil como potente.
Fue un grupo que sorprendió a muchos desde el principio; para empezar, un quinteto hacía pensar en una banda de jazz, no en el típico grupo de tango, y la inclusión de una guitarra eléctrica puso a los tradicionalistas del tango al borde del ataque de nervios.
Piazzolla dirigió dos grandes quintetos, uno de 1960 a 1971 y el segundo de 1978 a 1988. Trabajar con un grupo estable, aún con algunos cambios en el camino, le permitió a Piazzolla tomar riesgos en su composición y escribir para las personalidades y talentos específicos de sus músicos, no sólo para instrumentos.

