La situación productiva en los campos del sur de la provincia de Buenos Aires es crítica debido a la escasez de lluvias, vientos fuertes, crisis hídrica y erosión de suelos.
En un relevamiento a productores de la región realizado por Coninagro expresaron la rudeza de la sequía acrecentada por la prolongación en el tiempo. Así lo describe Hipólito Carmody, del partido de Patagones: “La diagonal árida está pegando fuerte, estamos atravesando una sequía que en esta zona se ha prolongado, este es un año atípico que está castigando severamente a la región”. Y agregó: “Las consecuencias las sufrimos en lo referido a descapitalización de hacienda y erosión eólica en los suelos”, en donde más ha llovido se registraron apenas 200 mm cuando históricamente en Patagones se han registrado entre 430 mm a 450 mm promedio.
“Estas causas afectan con mortandad de animales y pérdidas muy significativas en lotes de cebolla, zapallo, maíz, entre otras producciones”, aseguró Elbio Laucirica, el presidente de Coninagro.
Por otro lado, otro productor cooperativo, ganadero y hortícola, en este caso asentado en Pedro Luro, es Benito Rodríguez, que define a la situación como “crítica” en el sur de la provincia, en el distrito Villarino: “el sector está visiblemente afectado, hay vacas muriendo, prácticamente no se registraron lluvias, muchos productores están perdiendo lotes completos de cebolla, zapallo, maíz. La ultima lluvia fue en abril, la semana pasado cayeron 28 mm pero sirvió apenas para apaciguar esta problemática climática. No llueve, hay mucho viento y se siente la crisis hídrica, hay menos agua que años anteriores, inclusive en esta zona hay muchos productores que migraron para otros distritos y zonas, como Viedma, General Conesa o San Javier, porque allí están al lado del Río Negro y acceden a regar con más agua y de mejor calidad”.

Finalmente, completó el panorama Amado Chcair, productor agropecuario de la zona de Secano del partido de Villarino: “lo que estamos pasando debido a esta gran sequía, diría que es una situación caótica, las consecuencias son muy complicadas para el sector; la primera es la gran descapitalizacion por la venta de vacas madres, se hace destete precoz y se vende la madre a faena, el destino del ternero destetado es incierto, la recría es la que primero se sacó porque era la más rápida para moverla. Todo lo que sale de las ventas se gasta en comida para lo que queda. La parte financiera también se va complicando, los costos de suplementar cada semana son mayores, si tenemos en cuenta que cuando empezamos a dar de comer, hace 6 ,7 meses atrás un rollo valía 19.000 pesos puesto en el campo, y ahora no se consigue por menos de 50.000. Ni hablar de lo que se va a pagar de impuesto a las ganancias, a pesar de que las ventas son forzosas.

