2021 inició con proyecciones de producción magra, condicionada por el fenómeno de “La Niña”, con bajas precipitaciones que afectarían al rinde de los cultivos estivales. Sin bien, las lluvias de enero sorprendieron a toda la provincia contradiciendo los pronósticos previos, en febrero las precipitaciones fueron un 48 % inferiores al promedio histórico. Este comportamiento obligó a esperar una mayor evolución en el ciclo de los cultivos para actualizar las proyecciones de producción. La primera quincena de marzo, presentó nuevos episodios de lluvias que dejó amplias zonas con mínimos aportes, y otras pocas mejor provistas. En dicho contexto climático, se encuentra una alta proporción de los cultivos en período crítico, luchando por transformar cada milímetro de lluvia en quintales de rinde.
El Departamento de información de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) realizó un informe con un nuevo valor provisorio para la producción de granos de la campaña gruesa cordobesa, aunque resta aún una importante etapa de definición y las lluvias posteriores al 15 de marzo adquieren importancia superlativa.

Maíz
Se sembró una superficie de 2.548.800 hectáreas, valor que representa un 1% más que la campaña 2019/20 y un 11% más que el promedio de las últimas 5 campañas. Del total del área sembrada, el 11 % se planificó con destino forrajero. A medida que avanza el ciclo del cultivo, las estimaciones son más ajustadas, esperando una producción en Córdoba de 16.678.600 toneladas, valor que representa una disminución del 15% con respecto a la campaña precedente, pero un 5% mayor al promedio de los últimos 5 años. El rinde ponderado podría alcanzar 76,7 qq/ha, 6% menos que el ciclo pasado y 2% menos respecto a las últimas 5 campañas.
El maíz temprano se encuentra avanzado, llenando granos. En tanto, un 23% de los lotes tardíos definen sus rendimientos durante la primera quincena de marzo, y otra proporción similar lo lograría a finales del mismo mes.
La BCCBA informó que se detectó en forma generalizada el ataque de cogollera (Spodoptera frugiperda) en incidencia leve y media. Respecto a enfermedades, se reportaron ataques de roya de la hoja (Puccinia sorghi) y tizón común (Exserohilum turcicum) en incidencia baja y media.
“En la Provincia se evidencian síntomas de estrés hídrico y térmico leves, con algo mas de impacto en los departamentos del sur, que recibieron bajas precipitaciones durante los primeros 10 días de marzo, según el mapa de lluvias presentado al final de este informe. Esto motivó una leve desmejora del estado general comparado al mes de febrero”, aclararon desde la Bolsa.
Soja
Para entidad “se estima una superficie sembrada de 4.319.000 hectáreas, que representa una variación interanual negativa del 1%. En relación al promedio de las últimas 5 campañas, dicha superficie implica un aumento del 1%”.
“La producción de la oleaginosa se prevé en 13.200.400 toneladas, mientras que el rinde ponderado podría ser de 30,9 qq/ha. Dichos valores corresponden a un 5% y 4% menos respectivamente en comparación con la campaña 2019/20″, detallaron en el informe y adelantaron que “un 62% del total de superficie sembrada se encuentra definiendo rendimiento, dicho valor corresponde a lotes de soja temprana que venían más retrasados y en mayor medida a siembras tardías”.

Las plagas reportadas hasta el momento son bolillera (Helicoverpa gelotopoeon), cogollera (Spodoptera frugiperda), oruga medidora (Rachiplusia nu), oruga de las leguminosas (Anticarsia gemmatalis), chinches y arañuela (Tetranichus urticae), en todos los casos con incidencia entre media y leve.
En cuanto a enfermedades fúngicas, se ha detectado únicamente la presencia de mancha marrón (Septoria glycines) en baja incidencia. La oleaginosa presenta síntomas de estrés hídrico y térmico leves en gran parte de la provincia, siendo moderados en los departamentos General Roca, Pte. Roque Sáenz Peña y Juárez Celman. Dicha situación afecta al estado general, que evidencia una leve desmejora, a nivel provincial.
Maní
Respecto a este cultivo se estima una superficie sembrada de 266.200 hectáreas en toda la provincia, valor que representa un 2% más que la campaña 2019/20, pero un 13% inferior en comparación con el promedio de las últimas 5 campañas. La producción en caja del cultivo se prevé en 894.300 toneladas, valor que representa un aumento del 9% respecto a la campaña 2019/20. El rendimiento en caja sucio y húmedo podría ser de 35,0 qq/ha, variación interanual negativa en el orden del 22%.
Respecto al promedio de las últimas 5 campañas, la producción podría verse disminuida en un 3 % y el rendimiento en un 4%. El 69 % de los lotes se encuentran en período crítico, mientras que el 31 % restante se encuentra más retrasado.
Entre las plagas, se reportaron ataques de arañuela (Tetranichus urticae) de forma generalizada en la zona de producción, en incidencia variable entre media y baja. Se observó la presencia de viruela en Tercero Arriba y Juárez Celman en incidencia media, en consecuencia, se debió realizar el control para dicha enfermedad. Además, se reportaron lotes con Sclerotinia (Sclerotinia minor) en Río Cuarto en incidencia baja.
Por lo anteriormente mencionado, el estado general del cultivo sufrió una leve desmejora en la provincia.

