ACSOJA reunió a referentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay en el primer encuentro del ciclo virtual Soja 360°, donde analizaron costos, rentabilidad, presión impositiva y sustentabilidad de la producción regional.
El pasado 14 de mayo se llevó adelante el primer encuentro de 2026 del ciclo de charlas virtuales Soja 360°, una iniciativa impulsada por la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA) que se complementará con el Seminario Anual presencial previsto para el próximo 30 de junio en la Bolsa de Comercio de Rosario.
La apertura estuvo a cargo del presidente de ACSOJA, Rodolfo Rossi, quien destacó la importancia de generar un espacio de intercambio entre productores referentes del Mercosur. Durante el encuentro participaron representantes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, consolidando una mirada regional sobre uno de los complejos productivos más relevantes del mundo.
En ese marco, se remarcó el rol estratégico de la soja dentro del Mercosur. En los últimos 25 años, la producción mundial del cultivo creció más de un 150%, y gran parte de esa expansión estuvo explicada por el crecimiento de los países de la región, que hoy ocupan un lugar clave en el abastecimiento de los mercados internacionales.
Costos, rentabilidad y presión impositiva
Los moderadores de la jornada, Bruno Ferrari y Santiago Lorenzatti, presentaron a los disertantes: Adrián Barrau por Argentina, Ricardo Arioli por Brasil, Karsten Friedrichsen por Paraguay y Diego Guigou por Uruguay.
Las exposiciones permitieron comparar distintos aspectos vinculados a la producción de soja en cada país, entre ellos los costos productivos, la rentabilidad, los márgenes brutos, la utilización de tecnología, fertilización, variedades y el impacto de las políticas públicas.
En el caso de Paraguay, se mencionaron costos ocultos asociados a la necesidad de contratar agentes ambientales, asesores fitosanitarios, tributarios y legales. Desde Argentina se remarcó que los derechos de exportación limitan las posibilidades de inversión y crecimiento del sector. Uruguay señaló las dificultades en el manejo de malezas y el aumento de costos, mientras que Brasil puso el foco en los problemas logísticos.
Los participantes coincidieron en que los actuales precios internacionales bajos afectan seriamente la rentabilidad del productor y generan un escenario complejo para sostener la actividad frente a costos crecientes.
Al cierre del encuentro se destacó que los países del Mercosur comparten sistemas de producción cada vez más orientados a las buenas prácticas agrícolas y a la sustentabilidad. Además, se subrayó que la región continuará siendo protagonista en la producción global de soja, harinas y aceites, abasteciendo tanto a las cadenas cárnicas como al sector de biocombustibles.
Según las proyecciones del USDA, la producción mundial podría incrementarse en casi 14 millones de toneladas adicionales, y el mayor aporte volvería a provenir del Mercosur.
Finalmente, los especialistas coincidieron en que, frente a los cambios en los mercados internacionales y las regulaciones, la capacidad de adaptación será clave para sostener la competitividad del sector.

