Uno de los escritores más extraordinarios del siglo XX, Jorge Luis Borges, en la mirada de Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura. No es la primera vez que Vargas Llosa escribe sobre un autor latinoamericano, ha publicado libros sobre García Márquez, Rubén Darío y José María Arguedas.
“De la equivocación ultraísta/de su juventud/ pasó a poeta criollista, /porteño, cursi, patriotero/ y sentimental. Documentando infamias ajenas/para una revista de señoras/se volvió un clásico/ (genial e inmortal)”. Así comienza el libro dedicado al escritor argentino.
“Esta colección de artículos, conferencias, reseñas y notas da testimonio de más de medio siglo de lecturas de un autor que ha sido para mí, desde que leí sus primeros cuentos y ensayos en la Lima de los años cincuenta, una fuente inagotable de placer intelectual. Muchas veces lo he releído y, a diferencia de lo que me ocurre con otros escritores que marcaron mi adolescencia, nunca me decepcionó; al contrario, cada nueva lectura renueva mi entusiasmo y felicidad, revelándome nuevos secretos y sutilezas de ese mundo borgiano tan inusitado en sus temas y tan diáfano y elegante en su expresión”, explicó el escritor Mario Vargas Llosa al detallar los motivos de esta recopilación denominada “Medio siglo con Borges”.
Esta compilación borgesiana reúne una decena de trabajos escritos por Vargas Llosa sobre el autor de “El Aleph”, sus entrevistas, una conferencia, notas periodísticas y el fragmento del libro “El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos Onetti”.
“Siempre leí a Borges no solo con la exaltación que despierta un gran escritor; también, con una indefinible nostalgia y la sensación de que algo de aquel deslumbrante universo salido de su imaginación y de su prosa me estará siempre negado, por más que tanto lo admire y goce con él”, expuso.
Para Vargas Llosa “el puñado de libros que escribió, libros siempre breves, perfectos como un anillo, donde uno tiene la impresión que nada falta ni sobra, han tenido y tienen una enorme influencia en quienes escriben en español”.
Marcando esas diferencias político-estéticas, el Premio Nobel de Literatura, nacionalizado español desde 1993 y miembro de la Real Academia Española, le agradece a Borges que haya sido el autor latinoamericano que rompió el “complejo de inferioridad” frente a la literatura europea y norteamericano. Esta es uno de los disparadores centrales (a modo de hipótesis) de este libro, que tiene una mirada muy crítica de la vida y pensamientos de Borges.

