a Acción Católica Argentina celebró sus 95 años de vida con una emotiva misa de acción de gracias en la Catedral de Buenos Aires, en el marco de su Asamblea Nacional, reafirmando su compromiso como parte de una Iglesia en salida, sinodal y cercana a la realidad social.
Durante la celebración, presidida por Mons. Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), y concelebrada por el asesor nacional de ACA, monseñor Jorge Eduardo Lozano (arzobispo de San Juan), y el viceasesor, monseñor Luis Alberto Fernández (obispo emérito de Rafaela), se puso en valor la trayectoria de la institución desde su fundación en 1931, destacando su aporte a la formación de un laicado comprometido, con presencia activa en la vida eclesial y en la sociedad.
Un compromiso renovado con la misión y la sociedad
En su homilía, Colombo subrayó que formar parte de la Acción Católica implica asumir la responsabilidad de ser discípulos misioneros, promoviendo una fe activa y comprometida con el bien común. Además, destacó la importancia de fortalecer una Iglesia basada en la comunión, la participación y la misión, en línea con los desafíos actuales.


Por su parte, la presidenta del Consejo Nacional, Claudia Carbajal, expresó el agradecimiento por el camino recorrido y resaltó el rol de la institución como espacio de crecimiento en la fe y de servicio. También puso en valor el compromiso con los sectores más vulnerables y la necesidad de seguir construyendo una sociedad más justa, solidaria e inclusiva.
agradeció “por tantas otras instituciones, organizaciones, servicios que fueron naciendo desde el corazón de muchos miembros de la Acción Católica”; y por “la santidad testimoniada por nuestros, beatos, venerable, siervos de Dios, y santos de la puerta de al lado que, desde la vida de nuestros grupos, nos testimonian el camino discipular y misionero”.
Desde la Conferencia Episcopal Argentina, se envió un mensaje en el que se destacó la tarea sostenida de la Acción Católica a lo largo de casi un siglo, formando testigos del Evangelio insertos en la realidad cotidiana y promoviendo una fe madura y activa.
Actualmente, la institución cuenta con presencia en todo el país, con más de 480 comunidades parroquiales y alrededor de 25.000 miembros, entre niños, jóvenes y adultos, que trabajan en sus territorios promoviendo valores cristianos y el compromiso social.
Al concluir la celebración, se rindió un especial homenaje al testimonio de laicos y laicas que dejaron una huella profunda en la institución y en la sociedad. Entre ellos el beato mártir Wenceslao Pedernera, Enrique Shaw -próximo a ser beatificado-, Juan Vázquez, Alejandro Madero y Alejandro Madero hijo, Osvaldo González Prandi, Gustavo Mangisch y Marcelo
Zapiola.


Asimismo, se recordó la vida y obra de los Siervos de Dios Jorge Pérez, Carlos Yaryez, María Cruz López y José Jorge Brunader, junto a otros pilares que han inspirado el caminar de la Acción Católica. También recibió un reconocimiento el periodista José Ignacio López; y Jorge Rodríguez Aparicio, extesorero nacional de ACA.
Los reconocimientos fueron entregados por los miembros del Consejo Nacional a familiares de los homenajeados o a los referentes de sus diócesis de origen.
La celebración de este aniversario no solo fue un momento de memoria, sino también una invitación a proyectar el futuro, reafirmando el rol de la Acción Católica en la evangelización y en la transformación de la sociedad argentina.

