Durante una multitudinaria misa en la Plaza Independencia, monseñor Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, A destacó la “importancia de la Acción Católica Argentina para la Iglesia”.
Con la presencia de unos 4.000 niños, jóvenes y adultos, y luego de haber vivido una jornada misionera en distintas comunidades parroquiales, se puso en marcha la 31ª Asamblea Federal de la Acción Católica Argentina con una misa en la Plaza Independencia de San Miguel de Tucumán, donde se compartió la tradicional bajada de la Virgen de la Merced en el marco de la Solemnidad de la Asunción de María.
La celebración eucarística de la que también participaron cientos de tucumanos, fue presidida por Mons. Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, quien resaltó “la importancia de la Acción Católica para la Iglesia, por su presencia capilar en todo el país”, pidiendo que “esa capilaridad nos ayude a dar testimonio y a poner señales de esperanza en un mundo fragmentado”.
En su homilía, además, alentó a todos a ser constructores del bien común, servidores como puentes de diálogo y peregrinos en la esperanza que no defrauda. En ese sentido, destacó que “la Virgen es peregrina de esperanza, porque lleva en su vientre al Salvador y está dispuesta a testimoniarlo, a salir al encuentro de los hermanos”.
La ceremonia fue concelebrada por los obispos Luis Alberto Fernández (asesor general de AC), Carlos Sánchez (Tucumán), Jorge Lozano (San Juan), José Antonio Díaz (Concepción), Luis Collazuol (Emérito de Concordia), Luis Fernández (Emérito de Rafaela), Mario Cargnello (Salta), Eduardo García (San Justo), Iván Dornelles (auxiliar de Buenos Aires), Roberto Ferrari (auxiliar de Tucumán. También se contó con la presencia del cardenal Luis Villalba.
Estuvo presente el vicegobernador de la provincia de Tucumán, Miguel Acevedo, y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, y varios legisladores y miembros del gabinete, entre otras autoridades. Previamente, la presidenta del Consejo de Acción Católica de Tucumán, María Carolina Estrada, dio la bienvenida a todas las delegaciones a la Casa de todos los argentinos.
“Hoy, como tantas veces en la historia de nuestro país, hemos preparado nuestras casas y hemos abierto nuestros corazones para recibir a esta gran familia de la Acción Católica Argentina”, expresó.
“Nuestra identidad es la misión y con ustedes somos peregrinos de esperanza”, subrayó al valorar la actividad misionera que todos los asambleístas realizaron durante el día en seis comunidades parroquiales de la ciudad, donde concretaron distintas gestos como visitas a feriantes, a quienes están internados en hospitales y hogares, lugares de detención de personas, se organizaron festejos por el Día del Niño, animaciones callejeras, y se hicieron visitas casa por casa para llevarle a las familias regalos que prepararon en sus grupos.
Antes de que concluya la ceremonia eucarística, la presidenta de ACA, Claudia Carbajal, compartió una oración, dando gracias “por la vida, el bautismo que nos ha hecho hijos y hermanos y hermanas, por hacernos corresponsables en esta tarea de anunciar y obrar en el mundo la maravillosa experiencia de tu amor que desea el bien y la vida digna para todos, todos, todos”.
“Gracias Señor por empujarnos cada día a superar la tentación de la indiferencia y el individualismo para abrirnos a la aventura de la unidad, la comunión y la fraternidad en un mundo herido y en sombra, donde queremos ser artífices de paz, de justicia, de amistad social, tender puentes y generar procesos que, en el diálogo sincero, nos conduzcan siempre a buscar el bien”, agregó. Además, agradeció por “la vocación y misión de ser laicado en la Acción Católica Argentina, que una vez más, aquí, en Tucumán, experimenta el fuego que alienta el encuentro anima a compartir y dar la vida, agregó renovando la invitación a recomenzar cada día en el paradigma de la misión”.
Finalmente, agradeció por el don del Papa León XIV y por “haber tenido el privilegio de haber compartido el camino con nuestro querido e inolvidable Francisco” , lo que dio pie a un emotivo homenaje a Jorge Bergoglio, que estuvo a cargo del cantante Pablo Martínez, que interpretó el tema Francisco de Dios, mientras en las pantallas se repasaban algunas imágenes de su papado.

