La faena vacuna volvió a mostrar señales de retroceso en la Argentina. Durante marzo de 2026 se procesaron 1,029 millones de cabezas, una de las cifras más bajas de las últimas décadas para ese mes, según el informe económico Nº302 elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina.
En la comparación interanual, la actividad cayó 0,2%, equivalente a 1.774 animales menos que en marzo de 2025. Sin embargo, al ajustar los datos por cantidad de días laborables, marzo mostró una mejora técnica de 3,8% respecto de febrero de este año.
Desde la entidad explicaron que el escenario actual responde a una combinación de factores climáticos y productivos acumulados desde 2025. Entre ellos mencionaron las sequías registradas entre 2022 y 2024, las inundaciones de 2025 y la consecuente venta anticipada de hacienda, situación que redujo el stock de madres y afectó negativamente los índices de preñez.
Menor producción y caída del consumo interno
En el primer trimestre del año, 349 establecimientos frigoríficos faenaron 2,973 millones de vacunos, lo que representó una caída interanual de 7,6%, equivalente a casi 243 mil cabezas menos que en igual período de 2025.
Los frigoríficos con habilitación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) concentraron el 78,8% de la actividad, con 2,343 millones de animales procesados, mientras que el resto de las plantas faenó poco más de 630 mil cabezas.
Al analizar las categorías, la faena de machos cayó 9,8% anual y totalizó 1,555 millones de animales. En tanto, la de hembras descendió 5%, aunque su participación sobre el total alcanzó 47,8% en marzo. Desde CICCRA advirtieron que este porcentaje se ubica “muy por encima del límite superior compatible con el sostenimiento del rodeo vacuno”.
La producción de carne vacuna alcanzó en marzo unas 243 mil toneladas res con hueso, un 3,3% más que un año atrás gracias al mayor peso promedio de los animales enviados a faena. No obstante, el acumulado del trimestre cerró en 700 mil toneladas, marcando una baja de 5,1% interanual.
En paralelo, el mercado interno continuó debilitándose. El consumo aparente de carne vacuna sumó 512,8 mil toneladas en el trimestre, con una caída de 10% frente al mismo período de 2025. Así, el consumo promedio por habitante descendió a 47,3 kilos anuales en marzo, un 3,7% menos que doce meses atrás.
El informe también destacó que el precio relativo del ganado en pie alcanzó entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 el nivel más alto de los últimos quince años. Este proceso de recomposición impactó directamente en el mostrador, donde algunos cortes registraron fuertes subas según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El asado, por ejemplo, acumuló un incremento de hasta 68,9% en el último año.
La combinación de menor oferta ganadera, caída del stock bovino y precios elevados configura un escenario desafiante tanto para la cadena cárnica como para el consumo doméstico, que continúa perdiendo terreno en la dieta de los argentinos.

