La noche del lunes 15 de diciembre, el Movistar Arena no fue escenario de una función más.Cha Cha Cha se despidió a lo grande, frente a miles de espectadores que celebraron, rieron y se emocionaron con un espectáculo que volvió a demostrar por qué marcó a generaciones enteras y por qué sigue dialogando con el presente sin perder identidad.
Más de 200 personas entre elenco, técnicos y producción sostuvieron una maquinaria escénica de enorme precisión. Un cuerpo de baile de ocho bailarines, la participación del Coro de Hombres Gays de la Ciudad de Buenos Aires y la potencia del grupo taiko Ryukyukoku Matsuridaiko —con 36 bailarines acompañando a Casero en su clásico Shima Uta— construyeron uno de los momentos más hipnóticos de la noche.
En escena, Alfredo Casero estuvo acompañado por Fabio Alberti y Alacrán, pilares del universo Cha Cha Cha, sosteniendo una potencia escénica que atravesó casi tres horas de función sin perder intensidad. Junto a ellos, un elenco que brilló de principio a fin: Romina Sznaider, Lito Ming, Diego Rivas, Alejandra Galitis, Flavio González, Javier Bacchetta y Leo Raff, consolidando una propuesta coral celebrada permanentemente por el público.
La despedida incluyó una selección de cuadros emblemáticos —Convención de Batmanes, Madre Judía, Boluda Total, Peperino, Señora Luna, entre otros— que hicieron estallar el Movistar Arena y confirmaron la vigencia de un humor absurdo, profundamente autoral, que no busca consenso ni pide permiso.
Entre las sorpresas de la noche se destacó la participación especial de Minerva Casero, quien aportó una sensibilidad particular a una función atravesada por la emoción. Pero cuando todo parecía encaminarse hacia un cierre épico, ocurrió algo inesperado. Fabio Alberti tomó el micrófono. Sonó una trompeta, como anuncio solemne, habló de los presentes como testigos y el clima cambió. No era un sketch.No estaba en el libreto. Alberti le pidió con el corazón abierto matrimonio a su novia, Leila.
Luego Pizza Conmigo fue coreada por todos los presentes como cierre donde los seguidores de Cha Cha Cha volvieron a reir como lo hacian antes frente a un televisor.
Cha Cha tendrá una versión íntima en Mar del Plata, que se presentará en el Teatro Enrique Carreras —el teatro de Nito Artaza— bajo la programación y curaduría de Bacchi Producciones y Supernova.

