La secretaria de Comercio Interior, Paula Español adelantó que los Ministerios de Desarrollo Productivo y de Agricultura está trabajando para alcanzar acuerdos de precios en la cadena del trigo, “con la idea de que se exporte cada vez más sin que eso se haga a costa de una presión sobre los precios domésticos”.
La funcionaria hizo esa declaración al señalar que el Gobierno busca salir en forma gradual de la política de “precios máximos”. Y agregó: “La pandemia, que aún no ha pasado, requirió una excepcionalidad y nosotros salimos desde Comercio Interior a congelar los precios de alimentos, higiene personal y limpieza en los comercios. Esa fue la política que sigue vigente, pero de la que muy pausadamente se busca ir saliendo, porque los precios no se congelan de por vida”.
“Empezamos con carnes. Y están sobre la mesa trigo, maíz, girasol. Todos los insumos para los alimentos”, sostuvo Español, quien señaló que se está buscando ampliar el acuerdo ya alcanzado para rebajas de precios en la carne vacuna, con la idea de que “haya más bocas de expendio”.
“Tenemos que encontrar un equilibrio, exportar más, pero no a costa de los precios domésticos. Pudiendo desacoplar el precio internacional del doméstico, y que podamos impulsar las exportaciones, en esa línea estamos trabajando”, comentó Español.
Sobre el acuerdo de carnes, la secretaria de Comercio destacó: “Tenemos más de 1.600 bocas en todo el país. Las grandes cadenas de supermercados, el Mercado Central y carnicerías y frigoríficos que se suman. Los precios están vigentes hasta el 31 de marzo y la expectativa es monitorear el cumplimiento del programa”.
Esto fue afirmado por la funcionaria nacional luego de que el presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de Capital Federal, Alberto Williams, advirtiera en declaraciones a Radio Rivadavia que los cortes a precios rebajados que promociona el Gobierno “no estarán en las carnicerías” porteñas.
Además explicó en una radio porteña que “los precios no se definen en la Secretaría de Comercio Interior, más allá del imaginario que se ha generado. La inflación es un problema histórico en la Argentina, multifocal, con una gran cantidad de elementos que no hacen a la Secretaría, como el dólar”.
“La pandemia, que aún no ha pasado, requirió una excepcionalidad y nosotros salimos desde Comercio Interior a congelar los precios de alimentos, higiene personal y limpieza en los comercios. Esa fue la política que sigue vigente, pero de la que muy pausadamente se busca ir saliendo porque los precios no se congelan de por vida”, indicó.

