Tras la ofensiva militar iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel y la posterior muerte del líder supremo Ali Jameneí, Irán atraviesa una etapa de transición política en medio de una escalada bélica que mantiene en vilo a Medio Oriente y el mundo.
El gobierno iraní decretó 40 días de luto y siete jornadas festivas tras el fallecimiento del ayatolá, en el poder desde 1989. Miles de personas se congregaron en Teherán para despedir al líder religioso y político, mientras las autoridades activaron el mecanismo constitucional para garantizar la continuidad institucional.
Consejo de Transición, amenazas y diplomacia
Se conformó un Consejo de Gobierno Provisional que conducirá el país hasta que la Asamblea de Expertos elija un nuevo líder supremo. El ayatolá Alireza Arafi fue designado como uno de los integrantes del triunvirato interino, según confirmó el portavoz Mohsen Dehnavi. El consejo también estará integrado por el presidente y el jefe del Poder Judicial.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Larijani, afirmó que “la muerte de Jameneí no quedará sin respuesta” y sostuvo que Estados Unidos e Israel “nunca lograrán sus objetivos”. También aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes actuarán “con mayor fuerza que antes”.
En la misma línea, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, señaló que el país continuará “el camino trazado por Jameneí” y que están preparados para afrontar cualquier escenario.
Desde Washington, el presidente Donald Trump declaró que las operaciones militares avanzan más rápido de lo previsto y afirmó que 48 dirigentes del régimen murieron durante los ataques.
Tras la ofensiva militar iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel y la posterior muerte del líder supremo Ali Jameneí, Irán atraviesa una etapa de transición política en medio de una escalada bélica que mantiene en vilo a Medio Oriente.
El gobierno iraní decretó 40 días de luto y siete jornadas festivas tras el fallecimiento del ayatolá, en el poder desde 1989. Miles de personas se congregaron en Teherán para despedir al líder religioso y político, mientras las autoridades activaron el mecanismo constitucional para garantizar la continuidad institucional.
Consejo de Transición, amenazas y diplomacia
Se conformó un Consejo de Gobierno Provisional que conducirá el país hasta que la Asamblea de Expertos elija un nuevo líder supremo. El ayatolá Alireza Arafi fue designado como uno de los integrantes del triunvirato interino, según confirmó el portavoz Mohsen Dehnavi. El consejo también estará integrado por el presidente y el jefe del Poder Judicial.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Larijani, afirmó que “la muerte de Jameneí no quedará sin respuesta” y sostuvo que Estados Unidos e Israel “nunca lograrán sus objetivos”. También aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes actuarán “con mayor fuerza que antes”.
En la misma línea, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, señaló que el país continuará “el camino trazado por Jameneí” y que están preparados para afrontar cualquier escenario.
Desde Washington, el presidente Donald Trump declaró que las operaciones militares avanzan más rápido de lo previsto y afirmó que 48 dirigentes del régimen murieron durante los ataques.
En el plano militar, Irán lanzó misiles contra distintos puntos de Israel, incluyendo zonas cercanas a Jerusalén. Los reportes indicaron al menos siete heridos, uno en estado crítico. Además, funcionarios iraníes aseguraron que los contraataques a bases estadounidenses en la región obligaron a fuerzas norteamericanas a iniciar evacuaciones.
¿Hay margen para el diálogo?
Pese a la retórica confrontativa, el canciller iraní, Abás Aragchi, sostuvo que Teherán “aspira a la paz sin descartar ninguna restricción para defenderse”. En declaraciones a Al Jazeera, afirmó que Irán siempre ha estado abierto a la diplomacia y acusó a Estados Unidos de haber atacado por segunda vez durante negociaciones en curso.
“El país mantiene buenas relaciones con las naciones de la región y ellas no tienen ningún problema con nosotros”, aseguró el funcionario.
Según las autoridades, la situación interna “vuelve a la normalidad”, los servicios públicos continúan funcionando y el proceso constitucional para la sucesión ya está en marcha. También señalaron que, por el momento, Irán no tiene intención de cerrar el estratégico estrecho de Ormuz.
En un analisis realizado por la Agencia DW el escenario combina tres dimensiones simultáneas: ofensiva y contraofensiva militar, reorganización del poder interno y señales de apertura diplomática. La evolución de estas variables definirá si el conflicto se profundiza o si se abre una ventana de negociación en una de las regiones más sensibles del mundo.
En el plano militar, Irán lanzó misiles contra distintos puntos de Israel, incluyendo zonas cercanas a Jerusalén. Los reportes indicaron al menos siete heridos, uno en estado crítico. Además, funcionarios iraníes aseguraron que los contraataques a bases estadounidenses en la región obligaron a fuerzas norteamericanas a iniciar evacuaciones.
¿Hay margen para el diálogo?
Pese a la retórica confrontativa, el canciller iraní, Abás Aragchi, sostuvo que Teherán “aspira a la paz sin descartar ninguna restricción para defenderse”. En declaraciones a Al Jazeera, afirmó que Irán siempre ha estado abierto a la diplomacia y acusó a Estados Unidos de haber atacado por segunda vez durante negociaciones en curso. “El país mantiene buenas relaciones con las naciones de la región y ellas no tienen ningún problema con nosotros”, aseguró el funcionario.
En otro orden, el primer ministro británico Keir Starmer reveló este domingo (01.03.2026) que aceptó que Estados Unidos utilice bases británicas para lanzar ataques “defensivos” destinados a destruir misiles iraníes y lanzaderas de misiles.
El dirigente laborista precisó en un video publicado en redes sociales que su país no participará en las operaciones. En una declaración conjunta previa, Alemania, Francia y el Reino Unido declararon estar dispuestos a tomar medidas contra Irán. (afp/reuters)
El ejército israelí anunció este domingo que movilizará a cerca de 100.000 reservistas como parte de la operación contra Irán, que “están aumentando su nivel de preparación en los distintos frentes” como parte de la operación, afirmó en un comunicado. (afp/reuters)
Con información: ANSA, DW, AFP, Reuters.

