El sector agropecuario argentino despidió con profundo pesar a Jorge Chemes, ex presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) e integrante de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA), tras conocerse su fallecimiento. Su partida representa una pérdida profunda para todo el campo argentino, que lo recuerda no solo como dirigente, sino como voz firme y comprometida con los valores del trabajo y la producción.
Más allá de sus responsabilidades institucionales, quienes lo conocieron destacan su calidad humana, su ética de trabajo y su capacidad para tender puentes incluso en los momentos más difíciles. Su figura siempre se caracterizó por firmeza en las convicciones y apertura al diálogo.
Trayectoria gremial, acción política y compromiso con el interior productivo
Tambero entrerriano, Chemes construyó una extensa trayectoria al servicio del campo. Fue presidente de la Sociedad Rural de Nogoyá, secretario de la Cámara de Productores Lácteos de Entre Ríos, vocal regional del Litoral Sur de CREA y fundador y presidente de CREA Nogoyá. También presidió durante dos mandatos la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER).
Su liderazgo y compromiso lo llevaron a participar activamente en la Mesa de Enlace entrerriana durante el histórico conflicto agropecuario de 2008-2009. A partir de esa experiencia, fue electo diputado nacional, donde impulsó numerosos proyectos en defensa del sector agropecuario argentino y trabajó en comisiones vinculadas a la producción, el desarrollo rural y las políticas públicas del interior productivo.
En CRA fue elegido presidente por unanimidad, luego de desempeñarse durante dos períodos consecutivos como vicepresidente primero. También coordinó la Mesa de Lechería, articulando esfuerzos y estrategias de toda la cadena productiva.
Las entidades coincidieron en destacar su defensa del federalismo, su compromiso con el desarrollo del interior productivo y su permanente búsqueda de consensos. Su figura dejó una huella en el fortalecimiento institucional del campo y en la construcción de una representación gremial sólida y respetada.
En cada encuentro, en cada debate y en cada mesa de trabajo quedará el recuerdo de su palabra serena, su empeño por escuchar y su convicción de que el desarrollo del país está íntimamente ligado al esfuerzo del productor rural.
El campo argentino lo despide con gratitud, respeto y reconocimiento.


