Al acercarse la fecha de vencimiento de plazo que tienen los bonistas para informar sobre el canje de la deuda con indicios a un posible acuerdo, mejoró en la jornada el comportamiento de la Bolsa porteña y el riesgo país -tras operar en leve alza al comienzo de la rueda- terminó con una baja de 100 unidades respecto al viernes, en torno a los 2.120 puntos básicos, un nivel similar al existente en marzo pasado, cuando todavía no habían comenzado las negociaciones.
Tras extensas negociaciones con los tenedores de bonos como Ad Hoc, Exchange y el Comité de Acreedores de la Argentina (ACC, según sus siglas en inglés) y BlackRock, entre otros se estaría a horas de definir el cierre de la negociación. El acuerdo permitiría a Argentina alcanzar un porcentaje suficiente de los acreedores para activar un canje generalizado de los 66.000 millones de dólares de títulos bajo ley extranjera.
Según un cable de la agencia Bloomberg, las partes retomaron el diálogo ayer a la tarde para acercar posiciones desde los USD55,7 que piden los acreedores, contra los USD53,5 que ofrece el Gobierno.
Las acciones de las empresas argentinas que cotizan en Wall Street subieron en la presente jornada hasta 12,5%, mientras que el índice líder de la bolsa porteña marcó un avance de 6.6%. Los ADRs de empresas tuvieron varias subas de dos dígitos, lideradas por los papeles de Transportadora Gas del Sur (+12,5%); Grupo Supervielle (+12,2%) y Pampa Energía (+11%).
Las versiones que circularon hoy en el mercado dieron cuenta que aún existen puntos por resolver, como las cláusulas que refuerzan derechos de los acreedores sobre los contratos de los bonos. En este marco, ante la necesidad de pulir estos puntos, no se descartaría que el Gobierno anunciará una posible extensión del plazo que vence a las 17.
Sin embargo, analistas consideraron que hubo un importante avance en una reunión entre el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, y los representantes de los bonistas encabezados por el fondo BlackRock uno de los grupos más duros para aceptar la oferta del Gobierno argentino.
El 21 de abril, el ministro de Economía, Martín Guzmán, lanzó públicamente el plan oficial para reestructuración, que originalmente establecía un plazo de gracia de tres años, con fuertes quitas en capital e intereses.

