La Carne Argentina volvió a decir presente en el Cosquín Rock 2026, uno de los eventos musicales más importantes de Latinoamérica, realizado el 14 y 15 de febrero en el aeródromo de Santa María de Punilla, Córdoba, ante más de 90 mil asistentes.
Bajo el lema “Si hay rock, hay asado”, la acción fue impulsada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), con el objetivo de fortalecer el vínculo entre la carne vacuna y los públicos jóvenes.
La elección del festival no fue casual. Estudios de mercado del Instituto indican que el 84% de los argentinos considera que el asado trasciende lo gastronómico y representa un espacio de unión, amistad y disfrute.
A su vez, los centennials y millennials —principales asistentes al evento— concentran más del 48% del consumo total de carne vacuna, con el asado y las hamburguesas como opciones preferidas. Se trata, además, de las generaciones que moldearán los hábitos alimentarios futuros, lo que vuelve estratégica su fidelización para la cadena de ganados y carnes.

La campaña incluyó contenidos y acciones con artistas nacionales e internacionales como Dillom, Juanse, Piti Fernández, Rosario Ortega, Los Caligaris, El Cuelgue, Las Pelotas, El Plan de la Mariposa y referentes globales como Franz Ferdinand y Morat, quienes amplificaron el mensaje sobre la relevancia cultural de la carne argentina.
Durante el festival, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, visitó la Villa de los Artistas y destacó la iniciativa del IPCVA por “sembrar consumo de carne para las nuevas generaciones” y su impacto en el empleo y la economía provincial.
En el plano de la salud, el médico cardiólogo Jorge Tartaglione subrayó que la carne vacuna aporta proteínas de alto valor biológico, hierro y zinc, nutrientes claves para la energía y el bienestar, integrando el concepto de celebración, música y alimentación.
La presencia de Carne Argentina se desplegó en todo el predio mediante gráficas, espacios de relax, sectores gastronómicos y spots audiovisuales proyectados en los tres escenarios principales entre recitales.
Uno de los puntos más destacados fueron las degustaciones en la Villa de los Artistas, donde músicos y equipos técnicos fueron recibidos con asado y shows de fuego antes y después de sus presentaciones.
La estrategia se complementó con una fuerte campaña digital: sorteos de entradas, contenidos en redes, historias y reels que consolidaron la asociación simbólica entre el rock y el asado como expresiones de identidad, encuentro y comunidad.

