Las calles de la mayoría de ciudades y poblaciones de Colombia se atiborraron durante los últimos seis días de personas que reclamaban el retiro del proyecto de reforma tributaria presentado por el gobierno de Iván Duque al Legislativo, ante la difícil situación socioeconómica que está transitando el país profundizada por la pandemia del covid-19.
La ONU y la Unión Europea (UE) condenaron el uso “desproporcionado” de la fuerza en las protestas con un saldo de 18 civiles y un policía muertos según la Defensoría del Pueblo.
Pese a que el proyecto tributario ya fue retirado por el Gobierno de Colombia, y que el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, dejó el cargo, movilizaciones y actos vandálicos siguieron registrándose en la capital vallecaucana y otras regiones. La falta de liderazgo y el descontento generalizado están profundizando un movimiento social antisistema. Por su parte, el Ministerio de Defensa informó de 846 heridos, de los cuales 306 son civiles.
Pese a la marcha atrás, el Comité Nacional del Paro (CNP), que agrupa a unas 40 organizaciones, redobló la apuesta y convocó a marchar mañana porque “la gente en las calles está exigiendo mucho más que el retiro de la reforma tributaria”, y lanzó un nuevo pliego de pretensiones.
En ese sentido, llamaron a desmilitarizar las ciudades, castigar a los responsables de agresiones contra manifestantes y retirar un proyecto de ley que pretende reformar la salud local en tiempos de crisis por la pandemia y disponga una renta básica más alta.
Sin embargo, el panorama social se agrava luego que el fiscal general Francisco Barbosa presentó, en la noche de este martes, el resultado de la investigación sobre los desórdenes y los actos vandálicos contra de establecimientos públicos y privados acontecidos en la ciudad de Cali, determinando que “hay estructuras ligadas al narcotráfico, al ELN y a las disidencias Farc que operan en el departamento del Cauca”.
Según Barbosa, en Cali se investigan siete homicidios “ligados a los desórdenes” y otros están en proceso de verificación. Hay 185 investigaciones por terrorismo urbano en todo el país.
Al respecto, el ministro de Defensa, Diego Molano, en una conferencia de prensa, sostuvo que “Colombia enfrenta amenazas particulares de organizaciones criminales que están detrás de estos actos violentos”, y agregó que quienes cometen actos de violencia no son quienes marchan pacíficamente.

Para el profesor de la Universidad del Valle, Jorge Hernández Lara, consultado por El País, en las calles hay al menos cinco sectores: “Activistas coordinados entre sí, decididos, informados, que se manifiestan en toda la ciudad y se tornan violentos cuando deben responder ataques de la Fuerza Pública. Activistas desconectados, espontáneos, plantados en sus barrios, que se manifiestan de manera intermitente. Oportunistas que aprovechan el desorden para dedicarse al saqueo, la destrucción de infraestructura o el cobro de ‘peajes’ al resto de la población”.
A nivel internacional la oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas se manifestó a través de la portavoz de la Alta Comisionada, Marta Hurtado, que “estamos profundamente alarmados por los acontecimientos ocurridos en la ciudad de Cali en Colombia la pasada noche, cuando la policía abrió fuego contra los manifestantes que protestaban contra la reforma tributaria, matando e hiriendo a varias personas, según la información recibida”.
“Dada la situación extremadamente tensa, con soldados y policías desplegados para vigilar la protesta, hacemos un llamamiento a la calma. Recordamos a las autoridades del Estado su responsabilidad de proteger los derechos humanos, incluido el derecho a la vida y a la seguridad personal, y de facilitar el ejercicio del derecho a la libertad de reunión pacífica”, reclamó hoy la oficina de derechos humanos de la ONU.
Para hoy, se programó una marcha en Cartagena que partirá a las 9 de la mañana (hora Colombia) del colegio Departamental, e igualmente una velatón a las 5 de la tarde por aquellos que ha fallecido en medio de las manifestaciones en todo el país. Habrá jornadas de protestas en el marco del paro nacional en distintas ciudades como Bogotá y Medellín.

