La carne ovina argentina consolida su recuperación en los mercados internacionales. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones alcanzaron 4.669.757 kilogramos peso producto, lo que representa un crecimiento del 34% respecto del mismo período de 2025, cuando se habían exportado 3.497.311 kilos.
El desempeño también se reflejó en el valor de las ventas externas. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el ingreso de divisas generado por la carne ovina aumentó 46% interanual y prácticamente duplicó el registrado en el primer semestre de 2024.
Además del incremento en las cantidades exportadas, el sector logró una mejora en los valores obtenidos. El precio promedio por tonelada exportada creció 10% frente al primer semestre de 2025, favorecido por una demanda sostenida de proteínas animales de alta calidad en los principales mercados internacionales.
Esta combinación de mayor volumen y mejores precios fortalece la competitividad de la producción ovina argentina y mejora la rentabilidad de una actividad clave para numerosas economías regionales.
Europa lidera y Medio Oriente gana protagonismo
Argentina cuenta actualmente con 44 mercados de exportación abiertos para sus productos cárnicos ovinos. La Unión Europea continúa siendo el principal destino de las exportaciones, concentrando la mayor demanda de cortes y productos de alto valor.
Al mismo tiempo, los países de Medio Oriente muestran un crecimiento sostenido en sus compras de carne ovina argentina, ampliando las oportunidades comerciales y diversificando los destinos de exportación.
El avance de las exportaciones, la mejora en los precios internacionales y la expansión hacia nuevos mercados consolidan al sector ovino como una actividad con potencial para generar mayor valor agregado, fortalecer la inserción internacional y contribuir al desarrollo productivo de las regiones ganaderas del país.




