Agroempresariales
Los drones agrícolas atraviesan una nueva etapa de crecimiento en la Argentina. Si en los primeros años fueron los contratistas y prestadores de servicios quienes impulsaron su adopción, hoy son cada vez más los productores que deciden incorporar esta tecnología a sus establecimientos luego de comprobar sus resultados en el campo. Ese cambio de escenario fue uno de los principales conceptos que dejó Mario Miloni, coordinador de Villanueva Drones, durante una entrevista con El Ágora en la Exposición Rural de Palermo 2026.
“Los primeros que adoptaron los drones fueron los prestadores de servicio y los contratistas, que lo vieron como un negocio. El productor empezó a contratar ese servicio, lo probó una vez, dos veces, y ya la tercera realmente ve que el producto funciona, que rinde y hace las hectáreas que ellos quiere. Ahí empieza a ser el principal cliente para adoptar esta tecnología”, explicó Miloni.
La empresa participa por segundo año consecutivo de la muestra con la representación exclusiva para Argentina de los drones agrícolas GTEEX, fabricados en Brasil. Además de comercializar los equipos, desarrolla una red nacional de concesionarios y de servicio técnico para acompañar la incorporación de esta tecnología en todo el país.
Según Miloni, el crecimiento del mercado todavía deja un amplio margen para seguir avanzando. “Argentina viene algo retrasada respecto de Brasil e incluso de Uruguay, pero durante este año se está viendo una adopción mucho mayor por parte de los productores”, señaló.
La estrategia de la empresa se apoya en una red de concesionarios que comercializa los equipos, realiza las entregas técnicas y mantiene el contacto permanente con los clientes, mientras Villanueva Drones aporta capacitación, provisión de repuestos, asistencia técnica y soporte de posventa.

En Palermo, la principal novedad fue la presentación del King 150 MAX, un equipo pensado para aplicaciones de gran escala. El drone cuenta con un tanque para líquidos de 150 litros y próximamente incorporará un depósito para productos sólidos de 170 litros. Equipado con doble batería, puede trabajar hasta 14 minutos por vuelo y alcanzar una capacidad operativa de hasta 60 hectáreas por hora, dependiendo de las condiciones del lote y de la dosis aplicada.
La línea se completa con el King 100, uno de los modelos de mayor demanda dentro del portfolio de la compañía. Este equipo dispone de un tanque de 70 litros para líquidos y otro de 100 litros para sólidos, con una capacidad de trabajo que oscila entre 35 y 45 hectáreas por hora, convirtiéndose en una alternativa para establecimientos de distintas escalas productivas.
Las ventajas frente a otros sistemas de aplicación
Para Miloni, el crecimiento de los drones agrícolas responde principalmente a las ventajas que ofrecen frente a otros sistemas de aplicación. Entre ellas destacó la mayor calidad de aplicación, la ausencia de compactación del suelo, la posibilidad de ingresar a lotes cuando las condiciones impiden el acceso de maquinaria terrestre y la eliminación de pérdidas por pisado del cultivo. A diferencia de la aviación agrícola, además, los drones pueden operar sin necesidad de contar con una pista cercana.
“”Bien utilizado, el dron ofrece una calidad de aplicación superior a otros medios. Hoy nuestros equipos trabajan entre 300 y 500 hectáreas por día, mientras que el King 150 MAX tiene una proyección de entre 500 y 700 hectáreas diarias, acercándose al rendimiento de los aviones agrícolas”, remarcó el representante de la firma agrícola.
Junto con los drones, Villanueva presentó soluciones complementarias para optimizar la operatoria en el campo, entre ellas el FarmMix 725L MB, un sistema para la preparación y carga de fitosanitarios diseñado para agilizar las mezclas, reducir desperdicios y mejorar la eficiencia de las aplicaciones.
La participación en la Rural también estuvo acompañada por una noticia que podría tener impacto en el desarrollo del mercado local. Ejecutivos de GTEEX confirmaron que evalúan instalar una planta de ensamblado y fabricación en la Argentina para abastecer la creciente demanda del sector. De concretarse, el proyecto permitiría mejorar la disponibilidad de equipos, fortalecer la red de repuestos y asistencia técnica, y consolidar el desarrollo de la agricultura de precisión en el país.
Para Villanueva Drones, la expansión del mercado confirma que los drones agrícolas dejaron de ser una herramienta de nicho para convertirse en una tecnología cada vez más incorporada a las estrategias productivas del agro argentino, impulsada por la búsqueda de mayor eficiencia, mejores aplicaciones y una creciente profesionalización del trabajo a campo.




