El Ejército ruso lanzó una nueva ofensiva aérea contra Kiev y otras zonas de Ucrania que dejó al menos 20 muertos y más de 60 heridos, según informaron las autoridades ucranianas. El ataque se produjo apenas cuatro días después del bombardeo más letal del año sobre la capital, que había provocado cerca de 30 fallecidos y 92 heridos.
Durante la madrugada, 14 personas murieron en la ciudad de Kiev, mientras que otras seis perdieron la vida en la región metropolitana, de acuerdo con el gobernador Mykola Kalashnyk.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó que los ataques provocaron daños en más de diez puntos de la capital y que más de 400 efectivos de los servicios de emergencia y fuerzas de seguridad fueron desplegados para asistir a las víctimas y remover los escombros. El mandatario advirtió que el número de fallecidos podría aumentar a medida que avancen las tareas de rescate.
Entre las escenas más dramáticas, los equipos de emergencia recuperaron los cuerpos de una familia completa —padre, madre e hijo— atrapados bajo los restos de un edificio residencial, según informó el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha.
En el suburbio de Vyshneve, unas 600 personas debieron ser evacuadas debido al riesgo de explosión de municiones sin detonar.
La nueva ofensiva se produjo en la antesala de la cumbre de la OTAN, donde el respaldo militar a Ucrania ocupará un lugar central en la agenda. Zelenski insistió en la necesidad de fortalecer la defensa aérea de su país y anticipó que buscará nuevos compromisos de apoyo por parte de sus aliados.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia confirmó haber ejecutado un ataque “masivo” con misiles de largo alcance y drones contra objetivos en Kiev y otras regiones. Moscú sostuvo que los blancos fueron instalaciones militares, aeródromos e infraestructura energética, mientras que las autoridades ucranianas aseguraron que los impactos alcanzaron principalmente edificios residenciales y zonas habitadas por civiles.
Ucrania respondió con ataques sobre instalaciones petroleras rusas
En paralelo, las Fuerzas Armadas ucranianas lanzaron una ofensiva con drones contra objetivos estratégicos en territorio ruso. El comandante de las unidades de drones, Robert Brovdi, informó sobre ataques contra dos buques de la denominada “flota en la sombra” que transportaban combustible en el mar de Azov.
Además, el Estado Mayor ucraniano confirmó una operación contra la refinería de Gazpromneft, considerada la mayor de Rusia, donde se registró un incendio tras el impacto de drones.
Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ruso aseguró haber interceptado 613 de los 625 drones lanzados por Ucrania durante la noche. Sin embargo, algunos aparatos lograron alcanzar instalaciones portuarias y petroleras en los puertos de Vysotsk y Ust-Luga, además de provocar un apagón en Sebastopol, en la península de Crimea.
La escalada de ataques refleja el recrudecimiento del conflicto, que ya lleva más de cuatro años y medio y ha provocado la muerte de más de 16.000 civiles ucranianos, según estimaciones de las Naciones Unidas.




