En el marco del IEFA Latam Forum 2026, referentes de empresas, organismos multilaterales y gobiernos analizaron los desafíos y oportunidades de la minería en Latinoamérica, con foco en la generación de inversiones, desarrollo de proyectos y fortalecimiento de la cadena de valor.
Durante el encuentro, se destacó la importancia de avanzar en alianzas entre el Estado y el sector privado para reducir barreras burocráticas, mejorar la competitividad y agilizar los procesos necesarios para el desarrollo de nuevos proyectos mineros.
Claves para impulsar la inversión minera
Uno de los ejes centrales fue la necesidad de construir marcos regulatorios más eficientes que permitan aprovechar el potencial de la región en minerales críticos, cada vez más demandados a nivel global.
“Tenemos que reducir el cuello de botella para obtener licencias y así generar más proyectos y más trabajo”, sostuvo Brent Bergeron, vicepresidente de Pan American Silver, quien además remarcó la importancia de contar con reglas claras y mayor eficiencia estatal para atraer inversiones.
En la misma línea, Matías Bendersky, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destacó el rol de los organismos multilaterales: “Trabajamos para facilitar el comercio, mejorar la financiación y asegurar estándares regulatorios que permitan avanzar con proyectos, minimizando riesgos tanto para los países como para las empresas”.
Por su parte, Víctor Fedeli, ministro de Desarrollo Económico de Ontario, Canadá, subrayó la necesidad de agilizar procesos: “Ninguna mina debería tardar 15 años en comenzar a producir. Es clave invertir en infraestructura y reducir la burocracia para generar empleo y crecimiento”.
En cuanto a la realidad argentina, Michael Meding, vicepresidente de McEwen Copper, consideró que el país presenta oportunidades concretas: “El camino de la desregulación es el correcto. Hay potencial para desarrollar proyectos que podrían triplicar las exportaciones mineras en los próximos años”.
Asimismo, se puso el foco en la necesidad de avanzar en infraestructura, energía y transporte, factores determinantes para consolidar proyectos mineros a gran escala y potenciar la industrialización de los recursos.

En el plano local, se valoró el proceso de desregulación económica en Argentina, considerado como un paso positivo para mejorar el clima de negocios y fomentar nuevas inversiones en el sector.
Las proyecciones del sector resultan significativas: se estima que el desarrollo de proyectos mineros en el país podría generar hasta 15.000 millones de dólares anuales en exportaciones en la próxima década, lo que implicaría un fuerte impulso para la economía y el empleo.
En este contexto, el consenso entre los distintos actores apunta a consolidar un modelo basado en la cooperación público-privada, que permita transformar el potencial geológico en desarrollo económico concreto.




