La Justicia de Paraguay ordenó la prisión preventiva del expresidente Santiago Peña, imputado por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio, en el marco de la investigación por el colapso de Ueno Bank. La crisis financiera, que dejó a millones de clientes sin acceso a sus depósitos, derivó también en la destitución del mandatario mediante un juicio político.
La decisión judicial se conoció este sábado 7 de noviembre, luego de que el Ministerio Público formalizara la imputación contra Peña y solicitara su prisión preventiva. El juez Humberto Otazú dispuso que permanezca detenido mientras avanza el proceso.
El exmandatario había sido detenido el viernes, después de que el Senado aprobara por unanimidad su destitución por mal desempeño de funciones. La sucesión presidencial quedó a cargo del entonces vicepresidente Pedro Alliana, quien asumió el Ejecutivo.
La investigación también alcanza a Carlos Carvallo, expresidente del Banco Central del Paraguay (BCP), imputado por presunta lesión de confianza, administración en provecho propio y producción de documentos públicos de contenido falso. La Fiscalía solicitó igualmente su prisión preventiva y medidas para identificar y preservar los bienes de ambos investigados.
Peña, quien había sido accionista de Ueno Holding, conglomerado propietario del banco, se presentó ante la Fiscalía acompañado por su abogado defensor, Ricardo Preda. Tanto él como Carvallo se abstuvieron de declarar.
Según la acusación fiscal, el exmandatario habría intervenido en operaciones vinculadas con la colocación, renovación y permanencia de fondos públicos y previsionales en la entidad financiera, con la que había mantenido una relación económica y corporativa previa.
Una crisis bancaria con millones de afectados
El colapso de Ueno Bank se desencadenó el 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay dispuso la intervención de la entidad por problemas de solvencia. La medida afectó a aproximadamente 2,94 millones de clientes, cerca del 60% de la población adulta del país, que quedaron sin acceso a sus cuentas.
Ante la magnitud de la crisis, el Estado comenzó a instrumentar la devolución de depósitos a través del Fondo de Garantía de Depósitos. Hasta este sábado, alrededor de 1,2 millones de clientes habían recuperado su dinero, mientras que para el resto todavía no había un cronograma definitivo.
La caída del banco también tuvo repercusiones en el deporte. La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) mantenía unos 13 millones de dólares depositados en la entidad, aunque fuentes del organismo señalaron que esa exposición no comprometía su funcionamiento. En el fútbol paraguayo, en tanto, varios clubes de primera división tenían vínculos comerciales y de patrocinio con el banco.
La oposición posterga un acuerdo de unidad
En medio de la crisis política, la oposición paraguaya también registró movimientos en su estrategia de reorganización. El presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Alcides Riveros, anunció que se postergó la firma del acuerdo de unidad opositora.
La decisión fue consensuada con los presidentes de los demás partidos que integran el espacio opositor. La firma del entendimiento, que busca avanzar en una articulación política común, quedó pendiente de una nueva fecha.
La postergación se produce en un escenario de fuerte tensión institucional, protestas ciudadanas y cuestionamientos a la dirigencia política, luego de la destitución de Peña y del impacto social provocado por la crisis de Ueno Bank.




