Ante las medidas de fuerza en reclamo de aumentos salariales desde el jueves 9 y hasta las 00 del domingo 12 por parte de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilda), el Centro de la Industria Lechera (CIL) informó que se “manifiesta a favor de una mesa de diálogo” con la Asociación gremial, pero que” rechaza la metodología del conflicto”.
Los trabajadores durante este periodo cumplirán exclusivamente con la jornada semanal según el Convenio Colectivo, pero no trabajarán los días francos ni realizarán horas extras. Desde Atilra denunciaron esta semana que el salario de los trabajadores del sector se encuentra “en franco deterioro” y que las industrias “se han negado a otorgar el incremento salarial correspondiente” para compensar la evolución inflacionaria.
Ante las medidas gremiales, el Centro de la Industria Lechera, asociación que nuclea a pequeñas, medianas y grandes empresas del sector, expresó su rechazo a la metodología del conflicto, según comunicó a la prensa.
El CIL se manifiestó a favor de “una mesa de diálogo con las autoridades nacionales y los gremios, ante la crítica situación en la que se encuentra el sector, agravado severamente por la caída de ventas y el incremento de costos, en el marco de una “Pandemia del coronavirus”. Y agregó: “A la creciente presión sobre la estructura de costos de las empresas lácteas, que este año acumula un aumento superior al 20% y con valores de insumos críticos a precios dolarizados, se suma la imposibilidad de trasladar estos incrementos a los precios de venta desde hace más de 6 meses, lo que está colocando a muchas empresas al borde del colapso por el quebranto de sus balances”.
Los industriales aclararon que “en este contexto, no es posible realizar nuevos incrementos en los salarios, cuando nos encontramos en el medio de una de las crisis más severas que ha vivido el sector en su historia”.
El conjunto de la sociedad reconoce y valora el esfuerzo que, en el marco de la emergencia sanitaria, realizan los trabajadores y las empresas de la actividad láctea para garantizar el abastecimiento pleno de productos alimenticios frescos y esenciales a todos los rincones de Argentina.
Sin embargo, frente a este panorama, el CIL rechazó “las medidas que causan daños a las empresas y ponen en riesgo el normal abastecimiento de productos, e invitamos nuevamente a una mesa de diálogo tripartito, bajo la indispensable tutela de las autoridades competentes”.

