Venezuela atraviesa una de las mayores tragedias naturales de su historia reciente luego de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran el miércoles por la noche principalmente a Caracas y al estado de La Guaira. El balance oficial difundido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó al menos 589 personas fallecidas, 2.980 heridas, 157 desaparecidas y alrededor de 200 personas que continúan atrapadas bajo los escombros.
Las tareas de rescate avanzan en medio de una intensa carrera contra el tiempo. Especialistas recuerdan que las primeras 72 horas posteriores a un derrumbe son decisivas para encontrar sobrevivientes con vida, mientras cientos de rescatistas, bomberos y voluntarios trabajan sin descanso entre edificios colapsados.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró al estado de La Guaira como zona de desastre natural, uno de los distritos más afectados por los movimientos sísmicos. Allí también se registraron episodios de saqueos a comercios y viviendas dañadas, situación que obligó al despliegue adicional de fuerzas de seguridad.
Según el Gobierno venezolano, ya se contabilizaron 214 réplicas posteriores a los terremotos, lo que dificulta las tareas de búsqueda y aumenta el riesgo para los equipos de rescate.
En materia social, las autoridades informaron que 2.927 familias resultaron damnificadas, mientras que al menos 250 edificios sufrieron daños severos o quedaron completamente destruidos.
Para agilizar la localización de personas desaparecidas, el Gobierno habilitó una línea telefónica adicional al sistema estatal VENApp, desde donde los familiares pueden realizar denuncias y aportar información sobre personas cuyo paradero aún se desconoce.
“Estamos en una carrera denodada contra el tiempo para rescatarlos vivos”, afirmó Jorge Rodríguez al referirse a las operaciones que se desarrollan en las zonas más afectadas.

La ayuda internacional comienza a llegar
La magnitud del desastre movilizó rápidamente a la comunidad internacional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un paquete de 150 millones de dólares destinado a financiar asistencia humanitaria y el envío inmediato de brigadas de rescate e ingenieros especializados.
Por su parte, el papa León XIV dispuso una ayuda inicial de 100.000 euros para colaborar con las tareas humanitarias.
Francia confirmó el envío de 85 rescatistas especializados en búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, mientras que España ofreció desplegar 54 integrantes de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Colombia también puso a disposición recursos de sus Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Defensa Civil para colaborar con el operativo de asistencia.
En tanto, Naciones Unidas, la Unión Europea y el Grupo Banco Mundial informaron que ya coordinan acciones junto con las autoridades venezolanas para canalizar ayuda técnica, logística y financiera.
Argentina expresó su solidaridad
El Gobierno argentino manifestó su pesar por la tragedia y expresó su solidaridad con el pueblo venezolano.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería lamentó profundamente las consecuencias de los terremotos y recomendó a los ciudadanos argentinos residentes en Venezuela seguir las indicaciones de las autoridades locales en materia de seguridad y eventuales evacuaciones.
Mientras continúan las tareas de rescate, las autoridades venezolanas advirtieron que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas debido a la cantidad de personas que permanecen desaparecidas o atrapadas bajo las estructuras colapsadas.




