En el marco de una charla técnica organizada por la Asociación Argentina de Criadores de Limousin (AACL), el ingeniero y magíster Osvaldo Luna, responsable técnico de la Mesa Ganadera CREA Córdoba Norte y asesor privado, presentó los resultados de un ensayo que evaluó el desempeño productivo y económico de novillos Limousin durante todo su ciclo de producción.
El trabajo fue desarrollado por la Cabaña La Madreselva, de Marull (Córdoba), en el Centro Experimental de Nutrición Animal Biofarma (CENAB), en Jesús María, donde se siguió la evolución de 41 terneros desde el destete precoz hasta la faena.
El estudio comparó dos estrategias de terminación: una con faena a 542 kilos y otra a 630 kilos de peso vivo, con el objetivo de determinar si la genética Limousin era capaz de sostener altas ganancias de peso sin generar un exceso de engrasamiento, manteniendo animales jóvenes, eficientes y con carne de mayor calidad.
Más peso, mayor calidad y mejores resultados económicos
La experiencia se desarrolló en un sistema de ciclo completo basado en un rodeo de 1.400 vacas Limousin Puro Controlado, con destete precoz a los 45 días y alimentación totalmente a corral hasta la faena.
El modelo productivo alcanza 550 kilos de carne por hectárea, con 2,5 vientres por hectárea y una producción de 220 kilos por vientre entorado, reflejando un esquema intensivo apoyado en la eficiencia y la genética.
Entre los principales resultados, los animales faenados a 630 kilos alcanzaron 408 kilos de res, frente a los 348 kilos obtenidos con la estrategia de 542 kilos. Aunque la terminación demandó 110 días adicionales de engorde, el rendimiento en res aumentó de 64,21% a 64,76%, manteniendo una elevada eficiencia de conversión.
Uno de los datos más relevantes estuvo relacionado con la calidad de la carne. El área de ojo de bife creció un 14%, la grasa intramuscular aumentó un 54% y la proporción de reses clasificadas como Choice o superior pasó del 15% al 68%.
Además, la mitad de los animales terminados a 630 kilos alcanzó la categoría Prime, la máxima clasificación internacional para carne vacuna.
Desde el punto de vista económico, la estrategia de mayor peso también mostró mejores resultados. El margen bruto por animal pasó de USD325,27 a USD494,54, lo que representa un incremento del 52%, mientras que la tasa de retorno mejoró del 13,6% al 18,4%, compensando ampliamente el mayor costo de alimentación y permanencia en el corral.
Al presentar las conclusiones, Osvaldo Luna destacó que “el mayor peso de faena termina siendo la estrategia más rentable”, ya que combina una mejor tipificación de las reses con un mayor rendimiento económico. Asimismo, remarcó que el ensayo permitió comprobar que la genética Limousin sostiene el crecimiento hasta pesos elevados sin resignar eficiencia ni calidad de carne.
Los resultados aportan evidencia técnica para productores y empresas ganaderas interesadas en aumentar la productividad de los sistemas intensivos, mejorar la calidad de la carne y acceder a mercados que demandan cortes premium.




