Una sartén gigante, 10.000 huevos y miles de vecinos fueron protagonistas de una celebración que combinó producción, gastronomía y encuentro comunitario en Boulogne. La actividad fue organizada por la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) en el marco del 61° aniversario de la ciudad.
La jornada se realizó en el Parque Arenaza y convocó a una concurrencia estimada de entre 2.500 y 3.000 personas, que se acercaron para presenciar la preparación del omelette y compartir la propuesta gastronómica. La totalidad de los huevos utilizados fue donada por socios de CAPIA.
La actividad formó parte del programa municipal “Mi Barrio de Fiesta” y contó con la colaboración de la Cofradía del Omelette Gigante de Pigüé y la participación del chef Santiago Giorgini. También estuvo presente el intendente de San Isidro, Ramón Lanús, junto a autoridades locales.
Durante el encuentro, el presidente de CAPIA, Javier Prida, destacó el objetivo de acercar el huevo argentino a la comunidad y poner en valor sus características nutricionales.
“Queremos agradecer profundamente la colaboración de los socios de CAPIA, muy comprometidos en difundir el consumo del huevo: un producto 100% argentino, saludable, un alimento irremplazable que tiene todas las vitaminas menos la C, versátil, económico, accesible y sin aditivos ni conservantes”.
La entidad también destacó el carácter federal y estratégico de la avicultura argentina, una actividad que utiliza insumos nacionales, principalmente maíz y soja, y que genera puestos de trabajo directos e indirectos en distintas regiones del país.

Un alimento de alto valor nutricional
Según la información difundida por CAPIA, el huevo es considerado por la FAO una proteína de máxima calidad y aporta las vitaminas esenciales, con excepción de la vitamina C. Además, se destaca que es un alimento natural, envasado en origen y sin aditivos ni conservantes artificiales.
La entidad señala además que Argentina se encuentra entre los países de mayor consumo de huevo a nivel mundial, con una proyección cercana a los 398 huevos por habitante.
Con una propuesta que combinó producción avícola, gastronomía y participación comunitaria, CAPIA buscó poner en escena uno de los alimentos centrales de la cadena avícola argentina y acercar su consumo a las familias.




