El laboratorio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), BCRlabs, procesó su primera muestra de carne bovina, marcando el inicio formal de los análisis de calidad en productos cárnicos y ampliando su histórica trayectoria en control y análisis de granos hacia un nuevo rubro de consumo cotidiano.
Un salto tecnológico que fortalece el control sanitario
Este avance se inscribe en la estrategia de fortalecimiento técnico que la Bolsa de Comercio de Rosario viene impulsando en los últimos años, cuyo hito reciente fue la inauguración —en noviembre de 2025— de la nueva sede del laboratorio.
El moderno complejo fue diseñado para concentrar distintas áreas de análisis, integrando equipamiento, procesos y equipos de trabajo bajo una misma lógica operativa. Esta infraestructura permitió consolidar capacidades técnicas y generar las condiciones para expandirse hacia el ámbito cárnico.
La primera muestra procesada correspondió a tejido de hígado bovino, una matriz clave por su capacidad de concentrar residuos. Tras el tratamiento previo y los procedimientos de preparación, el análisis se realizó con equipamiento de alta precisión capaz de detectar sustancias indeseables con elevados niveles de sensibilidad y confiabilidad.
Con esta nueva línea de trabajo, BCRlabs se incorpora al reducido grupo de laboratorios del país con capacidad para realizar este tipo de estudios, aportando infraestructura técnica al sistema de control de alimentos y ofreciendo a la cadena cárnica una alternativa con tiempos ágiles y altos estándares de calidad.
Estos análisis se enmarcan en las exigencias del Plan de Control de Residuos e Higiene de Alimentos (CREHA) del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), el esquema que define qué muestras deben analizar los frigoríficos y con qué periodicidad.
A través de este plan se monitorea sistemáticamente la presencia de:
- Residuos de medicamentos veterinarios
- Contaminantes
- Otras sustancias no deseadas
El objetivo es proteger la salud de los consumidores y garantizar el cumplimiento de los estándares sanitarios requeridos tanto para el mercado interno como para la exportación.
Desde el punto de vista técnico, el análisis de carnes implica múltiples etapas. La muestra es homogenizada, sometida a procesos de extracción y “limpieza” para aislar los compuestos de interés y luego analizada mediante cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas, tecnología de alta sensibilidad considerada estándar internacional para el control de residuos en alimentos de origen animal.
La nueva sede de BCRlabs —de más de 3.000 metros cuadrados— cuenta con áreas específicas para análisis fisicoquímicos, microbiológicos y de alta complejidad instrumental. Esta plataforma no solo mejora la eficiencia de los servicios actuales, sino que abre la puerta a la incorporación de nuevos desarrollos analíticos, consolidando al laboratorio de la BCR como un actor de referencia dentro del ecosistema agroindustrial.

