Los datos del 43º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, relevados entre el 17 y el 31 de mayo de 2026, volvieron a mostrar un comportamiento dispar de la plaga en las distintas regiones productivas del país. Mientras el NOA, el NEA y el Centro-Norte continúan concentrando los mayores niveles de capturas de la denominada “chicharrita del maíz”, en el Centro-Sur y el Litoral la dinámica poblacional permanece relativamente estable.
Desde la Red remarcaron que el seguimiento del vector debe sostenerse durante todo el año, incluso cuando gran parte de los maíces tardíos ya transitan estadios reproductivos avanzados o fueron cosechados.
“Este escenario refuerza la importancia de sostener el monitoreo de adultos de Dalbulus maidis durante todo el año, ya que es una herramienta fundamental para detectar de manera temprana cambios en la dinámica poblacional y anticipar potenciales incrementos de riesgo”, explicó Alejandro Vera, coordinador de la Red.
El especialista también advirtió sobre el impacto epidemiológico de los maíces voluntarios o “guachos” en lotes ya cosechados. Según indicó, esos hospederos funcionan como un “puente verde” que favorece la supervivencia del vector durante el invierno y aumenta el riesgo de colonización temprana en la próxima campaña.
Además, Vera señaló que las zonas donde las heladas son tardías o de baja intensidad presentan un escenario de mayor riesgo, debido a la permanencia de plantas verdes que permiten la continuidad biológica de la plaga.
En el caso del NOA, región considerada endémica, el 94% de las trampas estuvo ubicado sobre cultivos de maíz. Allí, las poblaciones de Dalbulus maidis continuaron en niveles elevados, aunque se observó una leve retracción en la categoría de mayor abundancia: el 77% de las localidades superó las 100 capturas por trampa, frente al 94% registrado en el informe previo.
En el NEA, también zona endémica, el 84% de las trampas se instaló sobre maíces, mayormente en estadios reproductivos avanzados (R6). En esta región se registró un incremento significativo en el promedio de capturas y el 55% de las localidades presentó más de 100 adultos por trampa.
Por su parte, en el Litoral, el 94% de las trampas detectó presencia de Dalbulus maidis y el 26% superó las 100 capturas, especialmente en Entre Ríos.
La región Centro-Norte mostró una fuerte presión poblacional del vector: el 95% de las trampas registró capturas y el 81% de las localidades se ubicó en la categoría de mayor abundancia.
En contraste, el Centro-Sur continúa siendo la región con menor presencia de la plaga. Allí predominan las localidades sin detección del vector, que representaron el 42% del total monitoreado. Solo el 13% de las localidades evaluadas registró más de 100 capturas por trampa.
El informe también incorporó datos sobre el porcentaje de individuos portadores de Corn Stunt Spiroplasma (CSS) en tres localidades del NOA, donde se detectaron niveles de portación entre bajos y moderados.
El informe completo puede consultarse en MAIZAR




