El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) simplificó los requisitos para la inscripción en el Registro Nacional de Establecimientos Pecuarios de Engorde a Corral, con el objetivo de unificar criterios en todo el país y reducir la carga documental que enfrentaban los establecimientos.
La medida fue oficializada mediante la Disposición DNSA N° 26/2026, publicada en el Boletín Oficial, que modifica la Resolución N° 329-E/2017 y elimina la obligación de presentar ante el organismo los certificados de uso territorial y de aptitud ambiental para la inscripción de los feedlots.
Qué cambia para los establecimientos de engorde
La modificación parte de una diferenciación de competencias. Los permisos y habilitaciones relacionados con la radicación, el uso del suelo, la aptitud ambiental y las condiciones generales de funcionamiento corresponden a las autoridades provinciales y municipales.
Según la nueva disposición, exigir esa documentación como parte de un trámite sanitario nacional implicaba incorporar al procedimiento del SENASA instancias de evaluación y autorización que excedían sus competencias específicas.
A partir de ahora, también queda sin efecto la obligación de presentar la declaración jurada sobre la inexistencia de normativa municipal o provincial vinculada al uso del suelo y al ambiente, ya que ese requisito estaba asociado a la documentación que fue eliminada.
La actualización no crea nuevos trámites ni registros y tampoco modifica los requisitos sanitarios establecidos para la actividad.
Entre las exigencias que permanecen se encuentran la inscripción en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA), la identificación del establecimiento y de sus responsables, la verificación de las condiciones técnicas y de infraestructura, la visita de constatación y el cumplimiento de las obligaciones vinculadas con el registro de movimientos, tratamientos, alimentación y bioseguridad.
El Senasa aclaró que la inscripción y habilitación sanitaria otorgada por el organismo no reemplaza las autorizaciones, permisos o habilitaciones que puedan exigir las autoridades nacionales, provinciales o municipales para la radicación, el uso del suelo, la protección ambiental y el funcionamiento de cada establecimiento.
Con esta modificación, el organismo busca reducir gestiones administrativas y unificar los criterios de inscripción de los establecimientos de engorde a corral, manteniendo bajo su órbita las tareas de fiscalización sanitaria correspondientes.




