El mercado mundial del girasol atraviesa una etapa de fuerte expansión productiva, mientras Argentina consolida una campaña con cifras históricas para su complejo industrial y exportador. Según el último informe de coyuntura elaborado por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), a partir de las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicadas el 10 de julio de 2026, la nueva campaña estará marcada por un incremento de la oferta global y un mayor dinamismo comercial.
El USDA estima que la producción mundial de girasol alcanzará los 62,66 millones de toneladas (MT), lo que representa un crecimiento del 13,4% respecto del ciclo anterior y un nuevo máximo histórico, superando en un 10,2% el récord registrado en la campaña 2021/22. En paralelo, la molienda mundial también marcará un nivel récord con 55,81 MT procesadas, un 11,6% más que en la campaña previa.
El crecimiento de la oferta estará impulsado principalmente por los grandes productores del hemisferio norte. Ucrania, Rusia y la Unión Europea pasarán de una producción conjunta de 37,16 MT a 43,50 MT, con un incremento del 17,1%. En ese escenario, Ucrania proyecta una cosecha de 13 MT (+18,2%), Rusia alcanzaría 20,7 MT (+18,3%) y la Unión Europea llegaría a 9,8 MT (+13,2%).
Argentina aumenta exportaciones y alcanza niveles récord de molienda
A pesar de la mayor disponibilidad internacional, la cadena argentina del girasol atraviesa un momento destacado. De acuerdo con datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), elaborados a partir de información del INDEC, el complejo girasol exportó entre enero y mayo de 2026 por USD1.674,1 millones, lo que implica un crecimiento interanual del 126,1%.
Con este desempeño, el girasol representa actualmente el 7,6% de las exportaciones agroindustriales argentinas, muy por encima del crecimiento promedio del conjunto del sector, que fue del 17,1%.
El desempeño industrial también refleja el buen momento de la cadena. En marzo de 2026 la molienda alcanzó un récord histórico mensual con 565.000 toneladas procesadas, mientras que en el acumulado enero-mayo llegó a 2,322 millones de toneladas, un aumento del 32,8% respecto del mismo período del año anterior.
En materia comercial, los datos oficiales muestran un mercado activo. Al 1 de julio, las compras de girasol de la campaña 2024/25 alcanzaron 3,94 MT, un 38% más que en igual fecha del ciclo anterior, con apenas un 4,8% pendiente de fijación de precio. Para la campaña 2025/26, las compras anticipadas suman 4,34 MT, con un incremento interanual del 42,5%.
De cara al próximo ciclo, el USDA proyecta que la producción argentina crecerá de 7,4 MT en la campaña 2025/26 a 8 MT en 2026/27, una suba del 8,1%. La estimación se ubica por encima de la proyección de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que calculó una producción de 6,6 MT para la campaña actual.
El informe de ASAGIR advierte que la recuperación productiva del Mar Negro modificará el equilibrio internacional del mercado. La relación entre stocks y consumo mundial aumentaría del 5,7% al 7,5% para el grano de girasol, mientras que para el aceite pasaría del 12,5% al 13,5%.
En este contexto, Argentina mantendría un rol relevante en el comercio mundial de aceite. El USDA prevé exportaciones argentinas por 1,925 MT para la campaña actual y una suba hasta 2,05 MT para el próximo ciclo.
Sin embargo, la mayor competencia internacional podría reducir levemente la participación argentina en el mercado global de aceite, que pasaría del 14,1% al 13,1%. Rusia incrementaría su presencia hasta convertirse en el principal exportador, mientras que Ucrania mantendría una posición dominante.
Respecto de los valores comerciales, el mercado local continúa mostrando precios competitivos. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, al 7 de julio el girasol Cámara Rosario se ubicó en $667.350 por tonelada, equivalente a unos USD451 por tonelada, con una mejora del 5,6% mensual.
Para el aceite de girasol, los valores FOB argentinos se ubicaron en torno a USD1.314 por tonelada para julio, mientras que en el mercado internacional CIF Rotterdam las referencias alcanzaron USD1.475 por tonelada para agosto.
La cadena argentina del girasol enfrenta así un escenario con dos fuerzas contrapuestas: una mayor oferta mundial que puede moderar los precios, pero también una industria local con capacidad de procesamiento, crecimiento exportador y una demanda internacional que mantiene oportunidades para el complejo.




